
"AFIRMACIONES"ENTREVESTA A RUBEN CEDEÑO DEL LIBRO “RESPONDIENDO CON EL CORAZON”
¿Qué tanto las afirmaciones funcionan en relación a la realidad de alguien que no tiene el dinero para comprar algo y si dice: « yo no acepto esto», y de todas maneras no tiene para comprar, porque a lo mejor no hay el ingreso suficiente para adquirir?La metafísica va de la parte mental,- como es la afirmación y la negación,- a la parte mágica, de la que te hablaré ahora. Existe Dios, nosotros creemos en Él, y no puede actuar en nosotros positivamente, si estamos llenos de pensamientos negativos. La provisión de Dios es ilimitada. Lo que pasa es que la gente ha creído que solamente va a tener el dinero del sueldo, y el que tiene en el bolsillo.
En metafísica enseñamos a la gente que los canales de Dios son ilimitados y que tú puedes llegar a tener lo que desees sin depender de los canales regulares. Si tú dices: «No tengo plata para ir a Miami, pero no lo acepto», «borro ese decreto negativo», «decreto que voy a hacer ese viaje este fin de semana, porque lo necesito para descansar o quiero ir de compras». Tú empiezas a decretarlo, aunque no tengas ni un dólar en el banco mentaliza con toda tu fe, que aparecerá el dinero. Si dudas aunque sea un poquito ya no lo tendrás. Puede haber un retroactivo en tu trabajo que te pueden pagar y tú no recordabas que lo tenías, había un amigo tuyo que te debía algo y te da la plata, y justo es la del pasaje o sencillamente aparece tu padrino, tu mamá o tu papá o alguien y te da algo, justo lo que te cuesta el viaje. Pues tengo muchísimos ejemplos de haber vivido eso.
Una vez estaba en Israel, había perdido mi cámara Canon que era extraordinaria y no gozaba de un presupuesto para comprarme otra buena cámara. Estaba en un lugar propicio para tomar buenas fotos, y carecía de mi cámara. Hice mi decreto y apareció en Jerusalén Magdalena, una querida discípula de hacia años y se salio de su tour porque quería visitar los lugares santos conmigo para escuchar mis explicaciones leyendo la Biblia en los sitios que corresponden las lecturas, lo cual era algo ensoñador». Ya había visto en la Vía Dolorosa una cámara que se adaptaba a mis necesidades m, costaba 200 dólares pero ese dinero lo necesitaba para el hotel y la comida. Pues cuando terminé de acompañar a Magdalena durante una semana, por un recorrido en los lugares santos, ella gustosamente agarró 200 dólares y me los metió en el bolsillo de la camisa, no como pago, sino por cariño. Eran exactamente lo que costaba la cámara, en el mismo instante fui directamente y la compre; los canales de Dios son infinitos, creo en eso. Invito a la gente a que abran los canales infinitos de Dios diciendo: «yo abro todos mis canales de Provisión Divina para que el Padre me llene de toda cosa buena que yo estoy necesitando ahora».
¿Hay alguna diferencia entre los decretos hechos con el pensamiento sin el corazón?. ¿Hay una pugna entre el pensamiento y el sentimiento? ¿Desde donde debemos decretar?Tenemos que actuar activando diferentes puntos energéticos: el primero que debe accionar el decreto es la mente, pensando. Segundo, sentir lo que se piensa. Tercero, hablar o decretar lo que se piensa y se siente.
La vida de Jesús está llena de decretos. Él le dijo a Lázaro: «Levántate y anda». Eso fue un decreto, Él no le dijo: «Vamos a ver si vas a andar» o «vamos a ver Dios mío, si se te ocurre que este hombre resucite». ¡NO! Él no le dijo nada de eso, sino: «levántate y anda». Cuando la multiplicación de los panes y los peces Jesús dijo: «Gracias Padre porque todo el mundo comió y bebió», dio gracias al Padre antes de que todo el mundo comiera y bebiera, entonces ya había decretado que todo el mundo había comido y bebido. Así con tres panes y cinco peces comieron cinco mil personas. Porque uno debe dar gracias por las cosas como si las hubiera recibido, antes de recibirlas. Esto es una afirmación de fe, y tiene que ir acompañado del sentimiento, el pensamiento y, por supuesto, del verbo.
La mayoría de los decretos funcionan con el verbo, ahora cuando tú estás muy ejercitado en esto, ya no necesitas hablar, solamente con pensar lo que deseas se manifiestan las cosas. Después de muchos años practicando el pensamiento positivo vas a ver y a descubrir que las cosas se dan solas. Lo bueno te persigue. Llegas al aeropuerto, no hay ni un solo pasaje disponible en el avión, pero tu pasaje aparece. Hay una escasez y no hay arroz para nadie, pero tu kilo de arroz alguien te lo da sin esforzarte, porque ya tu aura es como algo mágico que atrae lo bueno automáticamente. Realmente lo he puesto en práctica y ya lo negativo se va solo y lo positivo viene solo también.
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Hay casos en que una persona quiere decretar para tener mayores ingresos económicos, pero en su corazón siente que eso no puede ser posible, quiere, pero el pensamiento no lo acompaña.Cuando está cortada la conexión entre el pensamiento y el sentimiento, ese decreto nunca va a funcionar. Cuando hagas un decreto de prosperidad, que es decir: “Yo Soy viniendo a mis manos toda la provisión ilimitada de dinero”, tienes que sentir el chasquido de los billetes hasta mover los dedos y sentirlos, y percibir las moneditas en tus manos. Tú tienes que mover el sentimiento y pensar que tú te lo mereces, porque si piensas que tener dinero es pecado, es cochino, maldito, no te va a venir nunca. Tienen que liberarse de todo pensamiento negativo o de rechazo hacia el dinero, para que pueda fluir a nuestras manos ilimitadamente.