...........................

ÁNGELES DE MARIA


MADRE MARIA


El año de 1958, como se les ha dicho, va a ser llamado “El Año de los Ángeles”. Es el año cuando los ángeles tomarán gran parte en las actividades de acelerar la acción vibratoria de los estratos de conciencia en los que vive la humanidad. Verán cada vez más libros, pinturas y representaciones de los ángeles cuando 1958 comience a desplegarse. Por supuesto, siendo de ese reino, estoy realmente muy agradecida de que la hueste angélica haya recibido esta oportunidad.

Una vez que hayan sentido la presión del poder de algunos de estos poderosos ángeles (y pueden sentir esa presión poniendo su atención en ellos y pidiendo su bendición de protección, curación, o cualquiera que sea su necesidad) estarán realmente agradecidos por tenerlos como sus amigos de luz constantes y todopoderosos, a medida que avanzan a lo largo del sendero de la vida con su mano en las Manos de Dios, sirviendo a su prójimo y a la vida aprisionada, por todas partes.

¡EL PLACER MÁS INMENSO ES SERVIR A DIOS, amados, especialmente cuando tienen la gran alegría de la hueste angélica para sostener su entusiasmo en ese servicio, cuando tienen la fe de los ángeles para sostener su CONFIANZA EN DIOS, cuando tienen el poder curador de la hueste angélica disponible instantáneamente a su llamado para resucitar y revitalizar la estructura atómica y cuando tienen el momentum angélico completo del Fuego Violeta a su comando para usarlo para la purificación de aquellos registros etéricos destructivos, que pueden estar en su mundo y que son las causas y núcleos de todas las apariencias de sufrimiento!

Como alguien que una vez vistió un cuerpo terrestre similar al suyo, puedo decirles que ni José, ni Jesús, ni Yo podríamos haber sido victoriosos en Nuestra asociación con la humanidad y las apariencias humanas de ese día, ni en Mi asociación con los discípulos en el establecimiento de la Dispensación Cristiana, si no hubiera sido por la presencia constante y el amoroso cuidado de los poderosos Arcángeles y la hueste angélica. He dicho esto, una y otra vez. Por toda la eternidad estaré agradecida por su vigilancia, cuidado y servicio a Mí. Ustedes, que han estado presentes aquí durante las visitas de estos Grandes Arcángeles (cuando fueron dados los discursos para Su libro), ustedes que por consiguiente tienen en sus mundos al menos algo de la sustancia de Su vida, en cierta forma saben a lo que Me refiero.

Sólo piensen en esos grandes y poderosos Seres que también tratan con otros planetas y otros universos además de éste y sin embargo dan Su vida y atención a unas pocas corrientes de vida no ascendidas, con la esperanza de despertar dentro de esas conciencias el mismo amor que Ellos tienen por la vida y el mismo deseo y determinación por liberarla. Como alguien que se benefició con Su efusión, estoy realmente muy agradecida de que ustedes también tengan a estos grandes Arcángeles como sus amigos. Estoy agradecida también de que conozcan algo de Su servicio a la vida y que estén dispuestos a llamarlos por el nombre y sentir la radiación de Su Presencia con ustedes.

Sin la asistencia de la hueste angélica, la humanidad no podría entrar a este milenio y su nuevo orden, que Nuestro Amado Saint Germain está manifestando ahora. La hueste angélica es una parte fundamental de las grandes actividades ceremoniales que les encantarán cuando aparezcan en la Nueva Era. Estos ángeles son elegantes, en extremo, humildes y sin embargo muy poderosos, obedientes y dispuestos a hacer la voluntad de Dios, cuando se expresa a través de cualquiera de Nosotros. Muchas veces he enviado a Mis legiones a aquellos lugares donde se hallaba el enfermo, el necesitado y el afligido. Esos ángeles, tan hermosos, con alas de luz brillantes, bellos cabellos dorados y vestiduras centellantes de matices iridiscentes, se inclinaron humildemente ante Mí y fueron diligentemente hacia aquellos lugares donde había mucho sufrimiento. Muchísimas veces su asistencia fue rehusada debido a la incredulidad y una falta de aceptación de sus servicios. Muchas veces la gente a quien fue enviada la asistencia, en respuesta a sus oraciones, no aceptó su ayuda, pero aunque esos ángeles volvieron con su misión incumplida, jamás se sintieron desalentados. Simplemente se inclinaban ante Nosotros, esperando la próxima expresión de Nuestra voluntad. Algunas veces el mismo ángel regresó al mismo individuo una y otra vez hasta que, en un momento de gracia, ese individuo aceptó el regalo de curación o lo que fuera que Yo había enviado en respuesta a su plegaria.

¡Ustedes hallarán muy fácil trabajar con la Hueste Angélica! ¡Ellos no son seres de lógica o razón, sino seres de trascendente Amor Divino! ¡Son inteligentes, sí, muy inteligentes! Pero su amor responde INSTANTÁNEAMENTE a la dirección de cualquier Ser Divino o no ascendido que seriamente los invoque en el nombre y por la autoridad de su propia Presencia YO SOY individualizada. Especialmente responden a aquellos de ustedes que conocen a muchos de ellos por el nombre y los llaman diariamente.

Yo he visto grupos de ángeles del Templo del Sagrado Corazón, del Templo de Zadquiel y de muchos otros Templos en Nuestra octava, en medio de la realización de sus hermosos rituales en gratitud al Sol por la vida o en una de sus Danzas del Fuego. En lo que estaban en movimiento, los he visto registrar el llamado de ayuda de alguna clase desde aquellos de ustedes que los conocen. Entonces, tan rápidamente como fue posible, elegantemente completaron lo que estaban haciendo y entraron instantáneamente en su aura o en la de su ser querido que necesitaba asistencia.

¡No hay ángel que no responda al llamado de cualquier individuo, no solamente el de ustedes que saben del servicio más amplio de la hueste angélica, sino de cualquier alma que necesite ayuda! Aquellos de ustedes que saben los nombres de los siete Grandes Arcángeles y Sus Arcangelinas y saben los nombres de muchos de los Grandes Querubines y la hueste angélica son particularmente benditos, porque debido a esto tienen una comunión más cercana con estos seres. Este sentimiento íntimo de asociación puede ser construido hasta que sea todo un momentum, hasta que sientan realmente, aquí mismo en el mundo de apariencia física, que están en “relación cercana” con uno o más de ellos. Esa afinidad muchas veces es consumada mientras su cuerpo físico duerme en la noche. Su ángel de la guarda a menudo los acompaña al Royal Tetón o algún otro retiro, donde están reunidos los Maestros Ascendidos. Ustedes, entonces, pueden asesorarse y aprender mucho de Ellos. Este ángel de la guarda puede ser su ángel ministrador o, como hemos dicho, alguien con quien hayan desarrollado particularmente un sentimiento íntimo de Amor Divino y devoción.

Amados, durante este año en el que vamos a entrar, POR FAVOR anclen, en sí mismos, la conciencia de que la hueste angélica es tan real para ustedes como ustedes lo son para otros. ¡Ellos están más dispuestos a asistirlos que los humanos, porque el servicio a la vida ES SU ÚNICA RAZÓN DE SER!

El espíritu angélico es el representante del amor. Es la encarnación del pensamiento divino y del sentimiento de la divinidad, y sus cuerpos están hechos con la pura luz electrónica que llena la Octava de los Maestros Ascendidos y que forma los vehículos del Espíritu Ascendido, así como los Cuerpos Electrónicos de la humanidad no ascendida del plano de la tierra. Estos hermosos cuerpos son pura esencia divina, vibrando a la mayor velocidad, y expresan el tono más perfecto de amor y luz en el universo.

Para que estos Seres Perfectos rindan servicio a los hombres en el mundo externo, deben descender a la esfera de actividad en la que tendrá lugar el servicio, y al hacerlo, sus cuerpos sufren un cambio en su acción vibratoria, correspondiente a la esfera o plano en la que están sirviendo para que la sustancia electrónica en la esfera inferior pueda recibir toda la radiación que ellos traen. Si ellos permanecieran en sus Cuerpos Electrónicos puros y perfectos, la acción vibratoria del amor y la luz, pureza y paz, que liberarían sería tan rápida, que las vibraciones más densas y más toscas de la esfera inferior registrarían sólo una parte muy pequeña de su efluvia.

El advenimiento de la época sagrada pone la atención de la humanidad sobre los miembros de la Jerarquía Espiritual, la Hueste Celestial, y los ángeles, lo que permite una efusión enorme desde el lado perfecto de la vida y muchos miles de esos representantes del amor entran en las esferas más bajas a realizar un servicio y brindar una radiación a los reinos mental, emocional, etérico y físico, identificándose ellos mismos con los átomos que hacen esos reinos.

El Maestro Ascendido, bajo cuya dirección trabaja el espíritu angélico, dirige los rayos cósmicos y asiste a los hermanos angélicos en el proceso de bajar la acción vibratoria de sus cuerpos a un punto donde puedan asistir tangiblemente al reino en el cual están situados temporalmente, y cuando el maestro retira el rayo, los ángeles automáticamente aumentan su vibración y vuelven a su estado anterior. Esto explica por qué se han visto, en las representaciones de los primeros artistas, los rayos dirigidos por el Maestro y el ángel representando el punto culminante de cada rayo.

Aquí tenemos el servicio particular, que siento, ustedes pueden rendir durante esta época: pueden ofrecerle el pleno uso de sus cuerpos internos a cualquiera de la Hermandad Angélica, para que los habite temporalmente y formar así un foco irradiante en las esferas inferiores. Eso les provee un conjunto de vehículos y evita la necesidad de que los Maestros usen una tremenda fuerza para crear vehículos temporarios para los hermanos angélicos y guarda la fuerza requerida por el Maestro en sostener el rayo, que podría sostener al ángel en el reino más bajo. De esta forma, los ángeles y los hombres trabajando juntos como miembros concientes en el servicio de Dios formarían un lazo de hermandad, basada en el servicio cooperativo, y su muy cercana asociación desarrollaría una afinidad espiritual y conciencia, y a través de la unión de las dos líneas de evolución, ambas partes serían aceleradas tremendamente en la evolución espiritual y la enorme fuerza de los Dioses podría ser utilizada de otra manera por el bien de todos. En los días venideros, cuando el Maestro Ascendido Saint Germain tome plenamente el comando de la conciencia predominante de la gente, los ángeles y los hombres permanecerán conciente y constantemente juntos y serán colegas en ambos reinos, pero según la sugerencia antedicha, yo diría que la asistencia a las esferas más bajas, a través del anclaje de incontables ángeles, que irradian centros de amor, bondad, paciencia, belleza y perfección, les revelaría la plena verdad de esto.

Como Mi servicio concierne directamente a la Hueste Angélica y como veo incontables oportunidades para el establecimiento de los miembros de aquella hermandad en muchos de los lugares donde la humanidad está en tal aflicción y agonía de cuerpo y alma, quisiera que los estudiantes comprendieran, más plenamente, como podrían convertirse en colegas concientes conmigo, ofreciendo los cuerpos de todas las personas angustiadas y prisioneras a la Hueste Ascendida y los seres angélicos, quienes se establecerían ellos mismos dentro de los estratos de dolor mental, emocional, etérico y físico y por RADIACIÓN cambiarían esas cualidades por perfección.

El Señor Gabriel, quien sostiene el Concepto Inmaculado para cada una de las diez mil millones de corrientes de vida pertenecientes a las evoluciones de la Tierra, se ofreció para asistir al Santo Ser Crístico de cada corriente de vida para despertar dentro de ellos el recuerdo de la hueste angélica y la anterior asociación y servicio feliz del hombre con ellos. La Amada Esperanza, quien como su mismo nombre implica es un poder resucitador a través de todas las energías hacia las cuales Ella dirige Su atención, está también deseosa de dar la asistencia que la Ley Cósmica demanda AHORA: que la humanidad acepte concientemente a la Hueste Angélica como co-trabajadores con la gente de la Tierra y con todos los que van a usar la Tierra como un aula en el futuro.

Una de las peculiaridades de la Hueste Angélica es la capacidad de leer las mentes de los estudiantes y Yo veo, repetidamente, que a pesar de que hablamos en términos y con poderes simples, su conciencia dice, “OH, sí, pero” y es ese “pero” es el armazón que repele de ustedes la Divinidad de Dios.