AQUIETANDO LAS AGUAS

Maestro Jesús

Cuando los pescadores en el bote estaban afligidos debido al mar atormentado, ¿de dónde recibí el poder que aquietó las aguas? Debido a que, mediante la asistencia de mis padres y del Señor Maitreya, se me había enseñado desde niño a magnetizar la paz, y que esa paz se convirtió en una gran reserva, así pude decirle a las aguas: "¡Paz, aquiétate!" Y naturalmente, ellas respondieron, porque había más energía previamente atraída a Mi alrededor calificada con Paz Divina, de la que había en cada ola de turbulencia del Mar de Galilea.

¡La Ley es extremadamente mecánica y científica! Sea cual fuere el poder que más energices en tu mundo, será el poder que actuará particularmente en emergencias. Construyan virtudes y cualidades, de manera que si de alguno de ustedes se requiere que traigan paz o sanación o resucitación, tengan más energía que la apariencia imperfecta.