AMOR DE MARIA
MADRE MARIAEl amor no es algo vago, ni efímero. El amor es una de las cualidades más positivas en el universo. Su poder de cohesión sostiene los átomos en su lugar, la Tierra en su órbita, las estrellas en el cielo, sostiene en su propia forma la sustancia que compone sus cuerpos físicos, y mantiene a todo el sistema planetario y a la galaxia en un movimiento rítmico – hacia delante – en una gran luz y en la mayor expresión de perfección. Ese es el poder de cohesión del Amor Divino, un amor que puede mantener dentro de los límites de esta Tierra y su atmósfera a diez (10) billones de corrientes de vida, para que no vuelen en el espacio exterior, y sean atrapados en corrientes cósmicas más allá de lo que su evolución aguantaría. Éste es el amor de Virgo, ella y los amados Pelleur y Amarillis que te dan la gloria de la primavera, el suave colchón de pasto, el poder resucitador de la Tierra. Es el amor de los amados Neptuno y Lunara que les brindan las propiedades limpiadoras del elemento agua. Es el amor de Aries y Thor que causa que el viento sople en su estación y es el amor del Dios y la Diosa Sol – Helios y Vesta – que les dan la luz por la cual pueden ver, mientras se mueven en el transcurso de su día.
Amados hijos de Dios, Yo que los He defendido, guiado, amado, protegido y sostenido a lo largo de muchas edades, hoy les traigo las bendiciones de Nuestro amado Jesús, la radiación y presencia del Amado Uriel y esa vibración particular del Amor Divino que cambia el odio, amargura y sufrimiento en paz y bienestar, ¿lo aceptarán, por favor? Las cualidades negativas mencionadas han causado las acumulaciones de dureza en los cuerpos mental y emocional.
Así como el calor que entra a una habitación hace más agradable su atmósfera, elevando la acción vibratoria de esa atmósfera hacia el confort, así la radiación de gracia y Amor Divino puro e impersonal conduce a través de la corriente de vida de un ser no ascendido, la acción transmutadora del Fuego Sagrado para las energías que han sido solidificadas por muchas experiencias amargas en el transcurso de las edades. Estas son las causas de todos “los sentimientos pesados”.
Espero que no sientan que He sido demasiado severa; quizás ustedes no han pensado ni se han preocupado por Mí como una madre; pero debo transmitirles la verdad de que el puro Amor Divino de Dios tiene mucha energía positiva en él; que no hay dominación sino que es el uso sabio de poder envolver el objeto amado y traerlo a su mejor expresión.