¡Comienza Ya!

Por: Miguel Martínez

Iniciar una dieta, hacer ejercicios, dejar de fumar, de ingerir alcohol, y asumir con seriedad un camino espiritual, son objetivos que siempre se consideran en la lista de propósitos de Año Nuevo. Lamentablemente, por lo general, se convierten en retos imposibles.

¿Por qué? Sencillamente por el temor a disciplinarnos y responsabilizarnos a nosotros mismos.

Las excusas que impiden la realización de todo lo bueno que deseamos para nosotros; no son otra cosa, que creaciones de la mente, que luego las utiliza la personalidad, para interponerse en el adelanto, que la persona pueda emprender en cambios favorable para su vida. Una discípula me comentaba: No se que me sucede, me propongo asumir algo, comienzo llena de entusiasmo y luego aparecen obstáculos que me impiden seguir con lo que tenía en mente.

Tengo años tratando de tomar con seriedad la metafísica y siempre hay algo que me impide continuarlo. Qué debo hacer? A lo que le respondí: Por lo general, cuando decidimos realizar cambios en nosotros, aparecen los llamados obstáculos, que no son otra cosa que nuestros pensamientos y sentimientos manifestados por inseguridad, y falta de fe en uno mismo.

Por ejemplo, si ya decidiste dejar de fumar, reconoce, primero que nada, que lo que haces te afecta enormemente, y si ese reconocimiento te lleva a modificar tu patrón de conducta, consiguiendo así, eliminar las dificultades para realizarlo; asume que es tu misma actitud que se aferra al patrón inicial, y esa energía no permite que adelantes.

Por lo tanto, reconócela y busca la forma de safarte de ese patrón de conducta, porque esa energía que reincide no es cosa, que tu personalidad viciada nuevamente, que persiste para mantenerte en atraso.

Una vez que decidas emprender tu camino espiritual no le pongas fechas, ni horas, tan sólo déjate llevar por tu ser interior y acude al llamado de ese cristo que desea asumirte, para tener el papel protagónico de tu verdadero objetivo en la encarnación, como es tu evolución.

Al tu pretender transformar tu mundo, y decidas apartar de ti pensamientos, sentimientos, emociones, y hasta personas de tu entorno, recuerda, que siempre encontraras situaciones que lo que harán, es el originarte dudas y temor, haciéndote creer que lo que haces no es beneficioso para ti, y mucho menos para tu crecimiento espiritual.

Hay un señor que todos los años por el mes de enero comienzas sus clases de metafísica con muchísimo entusiasmo, pero asiste a unas cuatro conferencias, armonizas sus cosas por un tiempo, y luego se desaparece nuevamente, hasta que tiene otro problema.

Lo que él no entiende, es que de esa forma nunca va a resolver realmente nada con su vida; ya que la energía en su ímpetu se mantiene activada y luego se transforma nuevamente en lo que este polarizado.
No olvidemos que la energía es totalmente ligada a la demanda de nuestros pensamientos, con causa y efecto, acción y reacción; y significa que en lo que lo que tengamos la atención efectivamente lo vamos a reproducir en el externo con toda el ritmo que le hayamos dado en el plano mental.

Por eso no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Tu momento es ¡Ya! ¡ahora mismo! No pierdas más el tiempo con falsas promesas, sal de la utopía, aprovecha la encarnación, y comienza, comprendiendo un poco el proceso de tus pensamientos, que allí es donde vas a encontrar todas tus alegrías y sufrimientos. El Momento Cósmico no espera por ningún hombre. Eres tú el que tiene que tomar conciencia de esto, nadie te va a esperar, tendrás que ocuparte de buscar tu sitio ideal para que así entres en reconocimiento y contacto con tu Presencia de Dios “Yo Soy” y emprendas lo que se ha denominado el camino de retorno a Dios.

No te sigas engañando esperando un nuevo año, para comenzar lo que ya traes determinado en tu plan divino, tan solo déjate llevar por las entidades de Luz a quines se les destinado en guiarte hasta el lugar puro y perfecto para tu beneficio espiritual.