
Con la mente y con el cuerpo
Por: Miguel MartínezLos objetivos primordiales de estudio para un discípulo dentro de la enseñanza Metafísica, sin dudas, están plasmados en el libro “Metafísica – Pilares” de Rubén Cedeño.
Estos objetivos comenzaban anteriormente con la Ley de Mentalísmo, sin embargo, en cierta oportunidad en que Rubén visitó Oslo, súbitamente los conocimientos dentro de su mente fueron ordenados de una forma diferente a cómo los había estudiado y enseñado durante treinta y cuatro años. Él nos explicó que este nuevo orden es mucho más lógico y completamente viable y aceptable para mentes escépticas e intelectuales, y con un gran alcance espiritual. Aclaró que en vez de comenzar por el Principio de Mentalísmo, como lo hicimos siempre en Metafísica, se debe hacer por el de Causa y Efecto, porque el Principio de Mentalísmo funciona en virtud de Causas y Efectos. Los pensamientos son las causas y sus manifestaciones los efectos.
Era obvio que todo esto traería una transformación en nosotros, ya que este nuevo orden nos lleva a comprender que todo lo que sucede de beneficioso en cada uno, es producto de nuestras acciones, y que aunque pensemos en positivo, proyectando dicho pensamiento de bien hacia algo, éste tendrá incidencia en la medida que se actúe de acuerdo, activando la Ley de Causa y Efecto en dicho sentido.
Sin embargo, quedaban lagunas en mi mente. Tenía veinte años convencido de que todo lo que nos acontece a diario lo generamos con la mente. No obstante, esta nueva proposición me hacía comprender que el pensamiento y el sentimiento unidos, obtienen un producto final, que en su totalidad, como consecuencia, no viene sólo de la mente, sino también, del uso que hagamos, consciente o inconcientemente, de la energía de vida de cada uno.
Toda esta transformación de los Pilares nos llevaría a una gran revolución interior, dando lugar al descubrimiento de que por el sólo hecho de pensar y sentir positivos, las cosas no tienen porqué salirnos bien, y hasta muchas veces sufrimos inmensamente, ciegos a la realidad de que somos los únicos responsables de todo lo que nos sucede.
Muchas veces, al reconocer que somos nosotros mismos la causa de nuestras desgracias, escasez monetaria, enfermedades, desempleo, falta de amor, sentimos rechazo por ese descubrimiento, y en el caso de que sea otro quien nos muestre lo que está sucediendo, nos podemos llenar de resentimiento hacia esa persona.
A continuación les narro algo que hizo que comprendiera claramente todo este asunto.
Celebrando los cincuenta años de la coronación del Amado Maestro Saint Germaín en Caracas, una señora que venía del interior se me acercó entusiasta, trasmitiéndome su deseo de llevarme para el estado donde ella vivía a dar clases de Metafísica. Por supuesto, acepté inmediatamente y cuadramos agenda para la visita lo más pronto posible. Ella gustosamente nos hizo llegar dos pasajes por avión, más la estadía y manutención para Jesús Sequera y para mí. Esta señora nos colmó de atenciones, ocupándose de todos los detalles para las conferencias.
Luego de esto, seguimos en contacto con ella en todo lo relacionado con la expansión de la Enseñanza, hasta que un buen día, cuando trataba de establecer nuevamente la comunicación para una próxima visita al lugar, me enteré que estaba privada de su libertad, por estafa. A esta discípula se le había ocurrido vender una casa en la que le habían permitido vivir sin pagar un dólar. Al enterarnos del asunto comenzamos a realizar tratamientos y decretos para que ese proceso se acelerara y pudiera salir de la cárcel, al menos, comprometiéndose a cancelar los 10.000$ que había malversado.
Como la Metafísica sí hace milagros, los tratamientos y su fe lograron ponerla nuevamente en libertad, dándole otra oportunidad de vida, con la condición de cancelar la deuda del dinero que había usufructuado, quedando bajo régimen de presentación semanal ante el tribunal, hasta nuevo aviso.
Pasó el tiempo, y vino a verme, poniéndose a disposición nuestra para realizar la pegatina de la propaganda, ya que Rubén se encontraba en Caracas con un programa de conferencias, una gira nacional, y el Congreso Internacional dedicado a Lady Nada, con algunos discípulos de otros países que nos visitaban. Su entrega era sin medidas, siempre dispuesta a darlo todo y más. Por no tener suficiente dinero para su hospedaje en un hotel, le permití que se alojara en “Alternativas”, el Instituto que dirijo actualmente.
Terminadas las actividades se fue nuevamente para su residencia en el interior del país. Pasaron los meses y no supe de ella hasta que un día me llamó llorando desconsolada, contándome lo siguiente: “Creí ciegamente en la Enseñanza. Todos los días hago tratamientos. Pegué propaganda, fui a la gira nacional a recibir las clases, y por supuesto, pienso positivo, decretando que todo me va a salir bien, pero nada me resultó. Me agarraron presa en Puerto la Cruz, (Estado Anzoátegui- Venezuela), y ahora estoy con una sentencia de cinco años de prisión.” A lo que le respondí: “Lo primero que debes hacer es pedir perdón a esas personas que con tanto cariño te ofrecieron ese hogar para que vivieras, y a todos los otros a los que les has quitado dinero malamente y también perdonarte a ti misma.
Comienza ya a utilizar la Enseñanza de forma honesta.” Realmente, no era nada fácil escuchar aquello, oír aquel llanto desgarrador. Gracias al Padre, Rubén tenía tiempo reuniéndonos en su casa, con las clases de grupo interno, para hacernos comprender ese asunto tan profundo de que todo lo que nos pasa está sujeto a la Ley de Causa y Efecto, activada por nosotros mismos. Entonces agregué: “Además tú puedes hacer todas esas cosas, y no dudo que tengan su efecto, pero si por otro lado, estás activando la Ley de Causa y Efecto, estafando a los demás, no le eches la culpa a la Metafísica de que no te protegió. Deberías haberte protegido tú, asumiendo tus presentaciones en el tribunal y pagando la deuda.
La Enseñanza te da una serie de conocimientos y herramientas capaces de ayudarte a disolver la adversidad, como los decretos, tratamientos, el uso de los Fuegos Sagrados, y también te da el conocimiento de los Principios Universales; pero si tú no eres honesta contigo misma, y a las espaldas de otros dañas al género humano, ante esas energías mal calificadas no hay tratamiento que valga, sino, el que aceptes los canales regulares establecidos en el plano físico para la redención de esos hechos, que en tu caso es la cárcel. Sin embargo, si logras darte cuenta que la única culpable eres tú, y logras desbaratar ese arquetipo mental de vivir del dinero de otros a través de la estafa, los mismos Maestros te sacarán del lugar, haciéndote libre nuevamente.
Uno puede pasar todo el día diciendo: “Yo soy positivo, pienso positivo y actúo positivo”, activando la Ley de Mentalísmo, sin embargo, puede ser de la boca para afuera, y por otro lado estar haciendo todo lo contrario, manifestando de acuerdo a la Ley de Causa y Efecto. Si matas, si te acuestas con alguien y no usas la debida protección, si condenas a los demás, si golpeas, si te arriesgas con gente mala, delincuentes, todo eso se te va a devolver con un efecto aniquilante para que asumas tu energía de retorno, y comprendas que te arriesgaste demasiado, aunque te creas el más positivo y metafísico del mundo.
Y si por determinada situación estás donde se forma una balacera, y no haces nada por escudarte de las balas, aunque comiences a decir “yo soy positivo y nada me va a pasar”, te estarás engañando a ti mismo, porque lo más seguro es que si no te proteges primero en el plano físico, termines con una balacera encima, porque el primer paso para que la protección pueda actuar, está en el plano físico, y en caso que dicha protección fallara, entonces, de los planos internos viene la máxima protección para cobijarte totalmente.
Por inconsciencia, muchas veces vivimos arriesgándonos tremendamente. No podemos jugar con la encarnación. Debemos estar “ojo todo avizor” cada vez que nos exponemos al mal, aunque tengamos veinte años en la metafísica. Ese tiempo y el conocimiento adquirido debemos utilizarlos para prever en nosotros todo lo que pueda comprometer la libertad, la salud, y lo más preciado, que es la vida.
Todos, en determinado momento nos hemos arriesgado en demasía, y, tal vez, el darnos cuenta a tiempo es lo que ha hecho que los Maestros nos hayan podido socorrer en esos instantes de angustia y peligro, pero por eso, no debemos abusarnos. La protección está implícita en el discernimiento. Recordemos que las fuerzas contrarias son el medio conspirando para que desafiemos el peligro y perdamos la encarnación, que es lo único que tenemos para evolucionar en este plano.
Es importante que desarrollemos la conciencia de que debemos ser metafísicos con la mente y con el cuerpo; que hay que desarrollar la capacidad de protección ligada a la capacidad de evitar los riesgos; darnos cuenta de las emboscadas que nos prepara la otra polaridad, que tiene como meta aniquilar en el discípulo la estadía en el plano físico, bien sea por la muerte, privándolo de su libertad o llevándolo a un hospital para que sea uno menos en esta gloriosa labor de asumir el trabajo de los Benditos Maestros Ascendidos en la Tierra.
Pasaron los meses, y el 24 de septiembre del mismo año, fecha en que ese celebra el día de la Madre Mercedes, esta discípula me llamó por teléfono, desconsolada, arrepentida profundamente, haciéndome saber que ese día daba en la cárcel la clase de la Madre Mercedes a veinte reclusas que ahora son sus discípulas. Esto me conmovió inmensamente y le hice saber lo siguiente: “Gracias, Padre, que estás pudiendo ayudar a otros. Ten por seguro que los Maestros toman en cuenta esas acciones, y la mismísima Madre Mercedes te va a liberar de esa prisión. Eso sí, arrepiéntete desde lo más profundo de tu ser, para que toda esa imperfección sea pulverizada con la Llama Violeta activa en tu conciencia.
Relájate y piensa en la Llama Violeta y la Liberación de la Madre Mercedes y decreta:
AMADA Y SIMPRE ALERTA PRESENCIA DE DIOS “YO SOY” EN MÍ, AMADA MADRE MERCEDES SE TÚ LA QUE ME GUÍE EN ESTE LUGAR, HÁZME PORTADORA DE TU LIBERACIÓN, PARA PODER AYUDAR A OTROS. ERRADICA DE MI PERSONALIDAD TODO LO IMPERFECTO; QUE MÁS NUNCA PASE POR MI MENTE EL DESEO DE ESTAFAR NI APROVECHARME DEL DINERO DE OTROS. QUE HAGA BUEN USO DE LOS PRINCIPIOS DIVINOS. LIBÉRAME DE ESTA PRISIÓN. GRACIAS, PADRE, POR QUE ASÍ ES. AMÉN, AMÉN, AMÉN.