DINERO
Entrevista a Rubén Cedeño tomada del libro “Respondiendo con el Corazón”

¿Qué podrías tú decir en relación a la espiritualidad con el dinero ya que en el camino de muchas líneas del sendero espiritual, inconscientemente hay una idea de que el dinero está relacionado a lo material y no a lo espiritual?

Vamos a hacer un análisis desde lo más cercano a nosotros que es la religión Católica, y recuerdo siempre el techo de la iglesia de San Giovanni Laterano en Roma, que todo es de oro, y que los tesoros que están en el Vaticano son incontables. Entonces ¿está reñida la espiritualidad con el dinero, con la opulencia? Por lo menos en la religión Católica no. Pero no importa, vamos a dejar a los Católicos tranquilos y vayámonos al Lamaísmo, cuando visite el Potala en el Tibet, donde vivía el décimo cuarto Dalai Lama, que la gente lo ve muy espiritual y produce lastima porque lo botaron del TIBET y se quedo sin nada, allí vi muchos Buddhas y tumbas de lamas forrados de oro igual que los techos del Vaticano. La cantidad de Buddhas de oro que hay en el Potala es tremenda. En Tailandia me encontre el famoso gran Buddha de oro macizo que no hay uno parecido en ninguna parte del mundo. Si vamos a la religión Islámica he visto infinidad de mezquitas con los techos tachonados de piedras preciosas, como donde está enterrado Tamerlan en Samarkanda, en Uzbekistán, que es algo impresionante. La Mezquita de Omar, en Jerusalén es de una riqueza tremenda. Algunos Gurúes Hindúes andan en Rolls Royces.

Dios hizo el mundo conteniendo oro, piedras preciosas, amatistas, diamantes, para que las usara el que quisiera. Si a ti te apetece llevar una espiritualidad de renuncia, de harapos, viviendo debajo de un puente y dentro de una choza, existen los Sanyasin y lo puedes hacer, Dios respeta el libre albedrío. Pero si quieres llevar tu espiritualidad en una buena casa, con un moderno equipo de sonido, con piedras preciosas, con buddhas de oro, también lo puedes hacer, a Dios eso le es indiferente, porque todo lo ha creado Él y está dentro de Su cuerpo.

La riqueza no puede estar reñida con la espiritualidad, con lo que sí antagoniza es con el apego. Jesús verdaderamente no tenía nada, eso lo sabemos todos, pero se habla que poseía una túnica de un solo hilo. Para la época, lo que costaba una túnica de un solo hilo es equivalente a un traje Pierre Cardin para un caballero actualmente. Los amigos de Jesús eran millonarios, cómo Zaqueo, Lázaro y José de Arimatea, este ultimo se dio el lujo de meter a Jesús cuando murió, en un sepulcro de piedra, que en aquella época solamente los ricos lo podían hacer.

Jesús no estaba en contra de la riqueza, cuando dijo que: “primero entra un camello por el hueco de una aguja que un rico al Reino de los Cielos”, se refirió a los intelectuales que no pueden comprender las Leyes Espirituales.

¿Crees tú que nos puedas dar una luz para salir de la idea de pobreza que se maneja mucho en estos días? De este país Ecuador está saliendo diariamente hacia el exterior mucha gente por la situación económica y la crisis que hemos vivido en estos últimos tiempos,¿qué es lo que tú puedes decirnos, por qué estamos pasando por crisis en Latinoamérica?

No sé de política y mucho menos de economía, tengo casi 35 años conociendo el Ecuador. Vine la primera vez cuando era estudiante, y llegue hasta aquí en bus desde Caracas, porque quería conocer los Andes, después te explico por qué. Me encontré con un pueblo pobre, triste y minimizado. Después he seguido viniendo a dar conferencias, aproximadamente una vez al año.

El Ecuador ha pasado pruebas muy difíciles, porque le han cerrado sus bancos, han cambiado su moneda, y depuesto muchos presidentes de un día para otro. Pero contradictoriamente, encuentro al Ecuador mejor que nunca. Me he paseado por los centros comerciales que en años anteriores los veía vacíos y ahora está la gente comprando a manos llenas, encuentro mucho movimiento económico. Acabo de estar en el centro de Quito donde está la Iglesia de San Francisco y vi un pueblo enérgico e ilusionado adquiriendo cosas.

Les diría a los ecuatorianos que ya no se vayan más para España ni Estados Unidos, esperen un momentito. Yo tengo fe en la economía del Ecuador. América es el continente escogido por Dios para que surja la Enseñanza de la Nueva Era y nazca la nueva Raza.

En América está la Cordillera de los Andes y el Lago Titikaka donde se encuentra el punto magnético máximo para la Tierra y esta abierto el Polo femenino de la tierra y el Templo de la Iluminación. Estos países Andinos son siete y Venezuela es uno de ellos. Venezuela tiene tres estados Andinos que son: Trujillo, Mérida y Táchira, en Mérida está el Pico Bolívar que tiene 5007 metros de alto con nieves perpetuas.

Todo Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina tienen cordillera Andina, son países que han tenido que ser purificados de las pocas cosas negativas que tienen, porque comparados con Europa, nosotros no tenemos odios raciales, no hemos tenido guerras mundiales tan terribles como las de ellos, pero las cosas que nos han purificado son una preparación para que el mundo entero venga a buscar la espiritualidad aquí en América. De muchos años para acá al Ecuador vienen muchos Europeos y les veo en las caras como diciendo: «déjenme ver que hay aquí » y van por las montañas riendo, buscando algo que no saben qué es y se qué andan buscando, la espiritualidad que hay en América. Conny Méndez ha sido una pionera en dar esta enseñanza espiritual y a mi me ha tocado exportar la metafísica al mundo entero y me siento latinoamericano, especialmente Andino: Colombiano, Ecuatoriano, Boliviano, Peruano, Argentino y Chileno.

Cuando viajo a España a dar conferencias, hablo en nombre de todos estos países andinos y latinoamericanos, Después del año 2002 en que se abrió el Templo de los Dioses Merú en el Lago Titikaka toda la Cordillera Andina recibió una afluencia espiritual muy grande, y gente del mundo entero va ha venir para acá, porque esto se va hacer público en el mundo entero, la energía que se va a reactivar de los Dioses Merú y estas montañas de los Andes va ha tener una influencia tremenda e incalculada sobre la espiritualidad, así como fue la cordillera de los Himalayas en la era pasada.