DIOS


Saint Germain


No hay nada Supremo sino Dios. No hay nada Eterno y Verdadero sino el Cristo. No hay otra verdad que la Luz, éstos tres son la Ley del Uno. Todo lo demás es sombra. Recuerden, que las sombras ocultan, las sombras hacen tropezar a la Humanidad. Aquel que camina en el sendero de la luz, es fiel al Cristo y mire siempre hacia Dios, vive en su propio mundo, intocado por el vórtice que lo rodea, manteniéndose siempre en el centro, mientras las sombras duren. Así vuelve su luz hacia ellas obligándolas a entrar en el Océano del Olvido.

No hay felicidad aparte de la adoración hacia el Gran Dios Único, origen de todo. No hay otra cosa permanente que el Cristo. No hay camino en el Universo sino el Sendero de la Luz.

Dios no es un asunto de las regiones; Dios es la Ley de la Vida que palpita en tu corazón y en el de todo ser humano encarnado en la Tierra. Por tanto, cuando la humanidad llegue a comprender que es Dios quien le da la Vida, y que Dios es algo práctico en el mundo físico y desea que ustedes tengan la felicidad, el éxito y el logro que todo corazón desea, entonces dicho Poder de Luz que palpita en el corazón suyo, al ser llamado a la acción, producirá el éxito para ustedes -si mantienen en armonía el propio mundo emocional.

El conocimiento de Dios y de su Universo no es otra cosa que el contactar el archivo vital en todas sus formas. Toda forma contiene vida, y dentro de la Luz que emana de cada forma, está contenido integró su pasado, el cual todos pueden aprender a descubrir y comprender, si ponen el tiempo, la atención y la disciplina necesaria para aquietar la confusión que les producen las actividades diarias, de esta existencia.

En eras pasadas, la humanidad manifestó la perfección en todo. Este récord eterno dentro de cada cosa siempre ha existido. La antigua condición de la Raza ha sido englobada por los historiadores con el nombre de Paraíso Terrenal, o Jardín del Edén. Edén es E-Don, o sea Divina Sabiduría. A medida que el hombre permitió que su atención consciente, o sea la actividad exterior de la mente, enfocara el mundo de los sentidos físicos, la Divina Sabiduría –la Consciencia Omnisapiente- se nubló y el Plan Divino Cósmico de la vida individual, se sumergió. La Perfección y el control consciente sobre toda forma se ocultó y fue olvidado, el hombre se hizo consciente de los sentidos, en lugar de consciente de Dios y manifestó aquello que atraía su atención, y en lo cual pensaba mayormente. Deliberadamente le volvió la espalda a la perfección y el dominio con que el padre lo había dotado desde el principio. El hombre creó sus propias experiencias de carencia, limitación y discordia de toda clase. Se identificó con la parte, en lugar de con el Todo, por supuesto lo que resultó de allí fue la imperfección.

.......Oh, ustedes no tienen idea del miedo, la duda y la incertidumbre que se han incrustado en la energía de sus cuerpos internos, no sólo a través de sus experiencias actuales y pasadas, sino también a través de centuria tras centuria, cuando el temor de Dios era el látigo en manos de los sacerdotes; y la condenación eterna, la medida por la cual el alma de un hombre se salvaba o se condenaba al olvido, si no se regía por palabra y precepto. ....

Para la mayoría esto les parece difícil porque han vivido tantas centurias en la creencia de que son seres aparte de Dios; cuando la verdad es que cada instante de cada día usan la Vida Divina, la Eterna Energía, la Sustancia y Actividad de Dios, en todo lo que piensan y hacen sin darse cuenta de ello. Sin embargo, esto requiere de la aceptación de este conocimiento conscientemente de este hecho en la actividad exterior de la mente; y de una dirección constructiva para descargar el Pleno Poder a través del ser personal.

Recuerda siempre que es el Poder de Dios y Su Inteligencia lo que actúa, y tu mente y cuerpo no son sino canales. Hasta que te encuentres con esta experiencia, medita constantemente sobre el poder ilimitado de Dios que puede expresarse a través de ti, en cualquier momento.

Dios dentro del individuo es esa Perfección y Dominio. Es esa Presencia dentro del corazón de todos, que es el Origen de Vida –El dador de toda cosa buena y perfecta. Cuando el individuo reconozca su origen, y comprenda que es la fuente de todo lo bueno, automáticamente todas las cosas buenas comienzan a fluir hacia él y su mundo; porque su atención puesta en su Origen es la llave de oro que le abre las puertas a todo bien.

La Vida en cada persona es Dios y únicamente por el esfuerzo auto-consciente de comprender la vida y expresar la plenitud de bien, y a través de sí mismo, es que puede cesar la discordia en la experiencia exterior. La Vida, el individuo y la Ley, son Uno, y será así por toda la eternidad. “Magno Dios, entra tan firmemente en los corazones de tus hijos que sólo te deseen a Ti, así ninguno codiciará éstos, Tus grandes dones”.

Todo el mundo tiene el mismo privilegio supremo de contactar la Omnipotente Presencia de Dios; y este es el único Poder que siempre ha elevado, eleva y elevará al ser personal por encima de la discordia y la limitación.

Yo te estoy diciendo la verdad, cuando te digo que no hay sino una sola fuente de todo bien que es Dios. El reconocimiento consciente y la aceptación de esta verdad, tomada en cuenta por la actividad exterior de la mente, no dos o tres veces al día, sino cada minuto, todo el día, no importa lo que esté haciendo el ser exterior, y esto, mantenido constantemente, le permitirá a cualquiera expresar libertad perfecta y su dominio sobre todas las cosas humanas.