Donde hay amor no hay dolorPor Sebastián Wernicke
Consulta: Tengo ya meses sintiendo momentos de culpa en los cuales mis ganas de llorar es inmensa, la necesidad grande de pedir perdón por las personas de todo el mundo que comenten injusticias, y alguien (no se quien: María, Jesús, Dios) me dice que rece, que pida por todos los niños del mundo, por los secuestrados del mundo, por los papás que han sufrido la pérdida de sus hijos, pido que el Espíritu Santo ilumine a las personas para ellas se acerquen a Dios. También tengo presentimientos que se cumplen, no me da miedo lo que me pasa, no me da alegría, no cuestiono el porqué me pasa, sino qué es lo que debo hacer.
Respuesta: Tu propio Cristo Interno ya te hizo saber lo que debes hacer y lo estás haciendo. Ora, decreta, invoca la Llama Violeta para transmutar todo ese dolor, que al ser de la humanidad también es en parte de cada uno de nosotros. Tú eres la humanidad, y lo que le pasa a cada ser humano te pasa a ti. Refúgiate en tu Amada Presencia Yo Soy y envuélvete en la Llama Violeta, y desde allí podrás asistir a la humanidad sin que el sufrimiento te afecte, ya que el amor puede más. Estamos en un mundo donde hay mucha oscuridad, y cuando te mueves en la oscuridad te identificas con ella y sufres. Haz como el Arcángel Miguel, que dice: “Me muevo en el plano de la oscuridad sin ser de él”. Tú eres la Luz, YO SOY la Luz, y donde se enciende la Luz la oscuridad desaparece, no tiene lugar. Donde hay amor no hay sufrimiento.