EL MORYA
¡Saludos!. ¡Bendiciones!. ¡Gratitud desde el corazón de cada noble Espíritu que ha logrado la inmortalidad bajo la gracia de Tu bendición; te alabamos y adoramos!¡Mientras las bellísimas vestimentas de Amarillis adornan la Sagrada Madre Tierra, muchos de los hijos e hijas del cielo recuerdan la dulzura de Tu presencia, por cuya Llama ascendiente han entrado a las filas de los inmortales!
El Señor Buddha, despidiéndose de la dulce Tierra con un afectuoso beso, El Señor Mahá Chohán, ascendiendo a Su estado Cósmico, el Maestro Jesús culminando su victoriosa misión en la ascensión conciente, el amado Maestro Saint Germain escribiendo las memorias finales de Su libro sobre la vida en la Tierra –todo esto ocurrió en el místico mes de mayo–.
En el primer Pentecostés, la bendición del Sagrado Confortador convirtió las tenues chispas de la fe de los discípulos y sus trabajos en la Llama que ha llevado la Dispensación Cristiana a su mayor altura de logros. ¡Esto también ocurrió en la radiación de la Presencia de María!
Hoy en día, los chelas que caminan por el sendero hacia la maestría pueden aprovechar Tu presencia y el momentum completamente reunido de todos sus ilustres antecesores en el camino espiritual. Ellos te dan la bienvenida a Ti, dulce Mayo y a Tu oportunidad para el desarrollo de la gracia espiritual y la maestría.