RUBEN CEDEÑO
ENTREVISTA TOMADA DEL LIBRO RESPONDIENDO CON EL CORAZON
EL SUFRIMIENTO
¿Crees que a través del dolor o de la crisis, el ser humano, busca la luz o aprende? Cuando un ser humano está bien no hace nada por mejorar, todo está perfecto no tiene un estímulo. Pero vienen las crisis y enseguida como que uno está incómodo, no le gusta y busca un cambio, un motivo que sea más profundo para su vida? ¿Crees tú que algún día cambiemos, que en nuestros registros internos no se necesite pasar por una crisis para cambiar? ¿Crees que el ser humano de alguna manera necesita pasar por malos momentos para encontrar los buenos o la luz?La frase de la respuesta es muy dura, pero la tengo que decir, en algunas partes la he dicho y han saltado las personas que me entrevistan. La gente sufre por ignorancia.
El día que descubramos que podemos evolucionar sin sufrir, buscaremos la Sabiduría por nosotros mismos, y encontraremos la solución a las cosas sin necesidad de pasar por problemas.
Como no buscamos la solución a las cosas, no evolucionamos de motu proprio y la vida misma nos impele a aprender aunque sea a través del sufrimiento. Entonces cual es el camino más sabio, el del Señor Gautama Buddha, que es el de la Iluminación. No es necesario esperar a tener gripe, para protegernos y tomar vitamina “C”. Existe la medicina preventiva para no tener que estar ingiriendo medicamentos para curarse. Uno debe vivir siempre en lo preventivo. Uno puede estudiar las leyes de la naturaleza, aprender qué se debe comer y que no, antes de enfermarse. Cuidar de cómo debes tratar a la pareja que tienes, antes de que le hagas algo dañino y crees karma negativo, ver como conllevar el hogar, el trabajo, las relaciones con los demás seres humanos de la mejor manera, cosa de no crear karma y no pagar los errores con sufrimiento y tener que aprender a través de los latigazos que te de la vida. Esto es una sugerencia que le doy a la gente, pero para vivir si sufrir necesitan «observar», abrir los ojos y no estar tan dormidos y también hacer algo muy simple pero bello: empezar a dar Gracias por todo. Si vemos el Cotopaxi nevado, decir: «qué bello, gracias Padre que estoy viviendo, donde tengo un Cotopaxi precioso». Cuando saques un dólar para pagar algo, bendícelo, no te pongas a pensar: “que los gringos nos quisieron invadir a través de la moneda”. Bendice el dollar, el euro, el Bolívar y el peso argentino también. Vamos a bendecir todas las monedas que nos vengan a las manos; la ropita que cargamos, que a lo mejor no es de marca, pero no importa. Vamos a ver nuestro pelo, no importa que sea liso o chicharrón, encrespado o canoso, bendícelo porque nos embellece, y si estas calvo pule tu cabeza y lúcela con gusto. El agradecimiento, es algo que nos evita sufrir.¡Que lindo lo que nos dices! Porque es muy notorio que la gente no está contenta con lo que es. Unas personas quieren parecerse a otras, algunas no están contentas con su peso siendo flacas, quieren estar más flacas, otras que son gordas, quieren estar flacas, los que son flacos a lo mejor quieren ser gordos, los que están casados quieren estar solteros, y los solteros casados, parece que vivimos en este dilema de no encontrarnos a nosotros mismos. ¿Por qué estamos buscando en el lugar equivocado?
Somos inconformes de naturaleza. Hemos heredado la inconformidad de nuestros padres. Ya cuando nacemos oímos siempre la inconformidad, nosotros debemos reeducar las mentes de nuestros niños y empezar a decirles que sean agradecidos.
En los hogares más ricos, opulentes es donde encuentras las inconformidades más grandes, no sé por qué, como que están acostumbrados a tenerlo todo y entonces quieren más y como no lo encuentran, son inconformes. Allí es donde se van a las drogas y al alcoholismo. La inconformidad del ser humano, el mal agradecimiento hace este cáncer que nos ha minado el alma y que lo debemos revertir, transformar y empezar de una vez a dar Gracias por el pedacito de naranja que nos metemos en la boca, que esta muy rico. Tú sabes lo delicioso que es beber agua y orinar o defecar cuando estamos que nos reventamos y decir: «Gracias Padre». Hasta por la medicina hay que dar Gracias, y tanto que la gente protesta cuando está enferma y tiene que estar tomando aspirinas. Bendice el bien en la aspirina o el remedio que te mandó el médico y te va a hacer mucho mejor efecto, que si te lo tomas amargamente. Vamos a dar Gracias por los equipos de sonido que nos permiten hacer este programa, de las ondas radiales para que este programa llegue a los oídos de tanta gente necesitada y vamos a transformar nuestra vida a través del agradecimiento.