EXIGENCIAS Y FALTAS
(SABIDURIA- CARTAS METAFISICAS)


RUBEN CEDEÑO
Caracas, 8.1. 1991.


De la línea discipular tibetana llamada Kargyütpas que quiere decir: “Adherente a una sucesión apostólica”, donde el apóstol máximo fue Milarepa, quiero compartirles esta instrucción metafísica sobre Exigencias y faltas.


DIEZ EXIGENCIAS

Evaluar las posibilidades y actuar con firmeza. Esto es vivir constantemente en un análisis de todas las cosas que nos suceden, porque todo sucede por algo y hay que evaluar, analizar, pensar y no ponerse triste, llorar ni desesperarse por nada y actuar en lo que se necesite con firmeza, decisión, seguridad y verticalidad, jamás a medias ni con dudas.

Fe y Voluntad en el acatamiento del Gurú. Esto no es obediencia ciega, sino credibilidad en la Instrucción que te da el preceptor, porque si no le crees, si no te gusta o te cae mal, sencillamente es porque te debes ir del aura de ese preceptor y buscarte uno al que le tengas fe, no a él, sino a su instrucción, y le puedas acatar su enseñanza.

Atención y humildad para que pensamiento palabra y obra no se contaminen. La Humildad es andar pequeñitos, sin gestos, actitudes autosuficientes, ni palabras altivas; sin sentimientos de superioridad, y mucho menos pensamientos de “YO SE MÁS QUE ÉSTE”. Todo esto es algo de lo que se tienen que cuidar todos los facilitadores, porque si eres instructor debes hacer práctica de: Agáchate hasta los pies de tus estudiantes, en algún momento, a ponerle o quitarle los zapatos, amarrárselos, limpiárselos o sobarle los pies, como lo hizo Jesús; lavarle los pies a sus discípulos.

Cumplimiento de los votos con fervor e inteligencia. Muchos se preguntan sobre cuáles son los votos de un metafísico. SON CUATRO y pon atención para que los cumplan con fervor e inteligencia: Vivir en una actitud mental, emocional, vital y física completamente positiva. Realizar el Cristo Interno. Conocer y realizar a la Jerarquía Espiritual y hacer uso de los Siete Rayos de Actividad Divina. Vivir una vida de perdón a través del uso del Fuego Violeta Transmutador.

Desterrar el deseo y el apego. Ya saben que esto lo deben poner en práctica jerarquizando todas sus actividades y poniendo por delante la realización de la PRESENCIA DE DIOS “YO SOY”, asistiendo primero a sus clases de Instrucción Espiritual y dejar de lado lo que sea, anteponiendo siempre el Reino de Dios y su Justicia.

Esfuerzo Constante. Esto es trabajar incansablemente a toda máquina, levantarse temprano, atender la familia, si se tiene, ir al trabajo y todo lo demás sin abandonar las responsabilidades Espirituales, y que generalmente vienen descargadas por medio de tu Grupo Espiritual que te exige Amor y Compasión. En medio de todas las exigencias prescritas debemos hacerlo todo con perfecto amor y con la actitud compasiva de un Iluminado, que es capaz de dar su vida por la salvación de una corriente de vida.

Discernimiento. Para no confundir lo material y sus resultados con la realidad.


TRECE FALTAS

Desatender la Doctrina. Esto es no practicar las enseñanzas espirituales que se dan o discutirlas. Seguir la enseñanza no es obligación, así que si estás aquí es para recibir con amor lo que se te enseña.

Abandonar la Santa Orden. He podido observar que el que avanza mucho y abandona el grupo sin agradecimiento y amor, pierde credibilidad y respeto ante los estudiantes, habla confusamente, no lo quieren y una cantidad de cosas más. Esto no es maldición, sino que el discípulo regresa o se devuelve al estado de conciencia negativa que tenía antes de entrar a la enseñanza, que era el plano de la lucha.

Vivir con un sabio y seguir en la ignorancia. Esto le pasa a mucha gente que viven con alguien de mucha sabiduría y se ponen a hacerle observaciones, reclamos, peros, y pierden la oportunidad de aprender cosas únicas en su vida.

Conocer los preceptos morales sin aplicarlos. Esto es conocer las Leyes Cósmicas y no ponerlas en práctica.

Predicar la religión sin practicarla. Es ponerse a enseñar Metafísica, si uno no practica el perdón, el positivismo, la Conciencia Crística y la Invocación de los Maestros y toda la Jerarquía Espiritual.

Dar limosnas que son producto de bienes mal habidos. Es dar la donación amorosa de un sueldo que cobras sin trabajar, de un dinero conseguido por el robo o de forma ilícita, como también el dinero conseguido por la venta de alcohol, cigarrillos y carnes.

Hacer ofrendas a las Deidades derivadas de la matanza de seres animados. Ya esto no se practica, pero por si acaso aquí está incluido. Y esto lo digo por aquellos que todavía creen que se le puede ofrecer una gallinita o palomita a alguna Entidad.

Ejercitar la paciencia con fines egoístas. No se deben desarrollar logros espirituales con afanes de salvarse uno solo, sin pensar en los demás.

Realizar actos meritorios para conquistar celebridad. Por favor, aquí nadie haga lo que está haciendo en el grupo por hacerse famoso en el Sendero Espiritual; y mucho menos ponerse a viajar por allí, dando conferencias para hacerse famosos y después aparecer en folletos con el título de “grandes conferencistas” o “mentalistas”. ¡CUIDADITO!

Escuchar asiduamente la Doctrina sin resultados evidentes. Por los frutos los conoceréis”. Esto es que si tu tienes esta gran instrucción, debes ponerla en práctica y obtener los resultados previstos. Si no, estás mal, y debes reaccionar mentalmente y cambiar el cuadro de las cosas en bien.

Tener talento en cuanto a los preceptos, e ignorancia en cuanto a las experiencias espirituales. Esto quiere decir que tener comprensión de las enseñanzas y no llevarlas a praxis es conflictivo para un estudiante.

Tratar de explicar doctrinas que no han experimentado personalmente. Todo lo que uno da en una clase debe tener el imprimátur del sentimiento y la realización del que la da.

Confundir experiencias de la primera etapa de la meditación con las pertenecientes a la etapa final. Jamás uno debe creerse que está vivenciando espiritualmente una gran cosa, cuando no le está pasando nada, como creer que se está pasando una iniciación, es escogido de los maestros, que obtuvo la Cuarta Iniciación, porque se le clavó un alfiler en un dedo, o que llegó a Dios porque se subió a una montaña.

Esperamos que esta instrucción se haga una con todos ustedes, y sus buenos resultados se hagan sentir desde ya. Gracias.