IMPORTANCIA DE LA MEDITACIÓN


Maestro Tibetano Djwhal Khul

1. Establece contacto egoico y alineamiento.
2. Produce un estado de equilibrio.
3. Estabiliza la vibración.
4. Ayuda a transferir la polarización.

Esta mañana expondré algunas ideas más sobre el tema de la meditación, que tienen relación con el tema tratado ayer y el del 16 del mes pasado.

Fundamentalmente, la meditación consiste en ayudar al alineamiento, permitiendo hacer contacto con el Yo superior, y con ese fin ha sido instituida. Con el objeto de dilucidarlo debidamente, encararé el estudio de este tema bajo los siguientes encabezamientos:

La importancia de la Meditación.
Los puntos que se toman en consideración al asignar la Meditación.
El empleo de la Palabra Sagrada en la Meditación.
Los peligros que deben evitarse en la Meditación.
El empleo de las Fórmulas en la Meditación.
El empleo del Color y del Sonido en la Meditación.
El acceso a los Maestros por medio de la Meditación.
Las futuras Escuelas de Meditación.
La purificación de los vehículos.
La vida exotérica de servicio.
Hoy trataré el primer punto: ¿Por qué es importante la meditación?
El énfasis puesto sobre la importancia de la meditación, es consecuencia lógica de la absoluta convicción, por parte del estudiante, de la necesidad imperiosa de que el Ego domine a la Personalidad.

El hombre, en la actualidad, está dedicado a muchas actividades y, por fuerza de las circunstancias, polarizado totalmente en el yo inferior, ya sea en el cuerpo emocional o en el mental. Quisiera hacer resaltar algo de interés. Mientras la polarización sea o puramente física o emocional, nunca se sentirá la necesidad de meditar. Aunque el cuerpo mental esté activo, no se siente la necesidad de meditar hasta que el hombre haya sufrido muchos cambios y pasado muchas vidas; apurado la copa del placer y del dolor en el transcurso de innumerables encarnaciones; sondeado las profundidades de la vida, vivida totalmente para el yo inferior, hallando que todo eso no satisface. Entonces comienza a dirigir su pensamiento a otras cosas: aspirar a lo desconocido, comprender y sentir dentro de sí los pares de opuestos y percibir en su conciencia posibilidades e ideales nunca soñados. Ha llegado así a un punto donde el éxito, la popularidad y los diversos dones son suyos, sin embargo, no extrae de ellos ninguna satisfacción, persistiendo siempre el anhelo interno, hasta que el dolor es tan agudo, que el deseo de exteriorizarse y elevarse, para llegar a alguien o a algo que está más allá, vence todos los obstáculos. El hombre comienza a dirigirse internamente y a buscar la fuente de su origen. Entonces empieza a meditar, a reflexionar e intensificar la vibración, hasta que, en el transcurso del tiempo, recoge los frutos de la meditación.