
LO QUE TU PIENSAS SE MANIFIESTA
SEBASTIAN WERNICKENuestra mente tiene las facultades de pensar, razonar, idear y discernir. Con la mente tenemos la herramienta más poderosa que nos permite conocer el mundo externo. Con ella podemos aprender. Y con ella también podemos crear. El Poder creador de Dios, que es la Vida, y de la Magna Presencia de Dios en nosotros, que es nuestro verdadero Ser y lo llamamos la “Presencia YO SOY”, es realmente el Poder más grande y maravilloso del Universo que se manifiesta a través de nuestra mente. Afirma: “YO SOY” la Única Presencia actuando.
Todos nuestros logros en la vida, ya sea aprobar una materia, comprarnos eso que queríamos, hacer un viaje o cualquier otra cosa que nos hayamos propuesto y al fin alcanzado, se deben al Poder de la Amada Presencia “Yo Soy” que se manifestó y exteriorizó a través de nuestra mente, creando la idea de aquello que queríamos en primer lugar, y sosteniéndola hasta que al fin logramos exteriorizarla físicamente.
Lo que tú piensas se manifiesta. Cuando nos proponemos hacer un viaje, por ejemplo, creamos en nuestra mente la idea completa del viaje que queremos realizar con todos sus detalles. Nos imaginamos volando en el avión, llegando al hotel, bañándonos en el mar, conociendo una ciudad. Todo cuanto pueda suceder en ese viaje está planificado de antemano. Una vez que estamos convencidos de nuestra idea, empezamos a movernos para juntar el dinero, comprar el pasaje, reservar el hotel y hacer todos los preparativos para el viaje. Finalmente llega el momento en el que todo está listo y comienza el viaje. ¿Qué pasaría en nuestro ejemplo si al poco tiempo de haber tenido la idea del viaje cambiáramos de idea y quisiéramos comprarnos un carro? Lo que seguramente va a pasar es que vamos a terminar materializando la idea que permanezca en nuestra mente. Si una idea pasa al olvido no vamos a realizarla.
Todo lo que nos pasa en la vida tiene que haber pasado antes por nuestra mente. Con nuestra mente tenemos el poder de atraer aquello en lo que estamos pensando. Si pensamos cosas buenas, atraemos cosas buenas. No hay nada que se pueda resistir al poder de atracción de la Amada Presencia “Yo Soy”. Cuando le tenemos miedo a algo, también lo estamos atrayendo, ya que al pensar en ello lo alimentamos con el mismo poder creador y lo traemos a la realidad.
Una persona puede imaginarse siendo médico, cantante, diplomático, escritor o cualquier otra cosa, y al llevar su atención a esa idea, la Poderosa Presencia “Yo Soy” comienza a derramar toda Su energía en el cumplimiento de ese objetivo. Así estudiará una carrera universitaria, hará un curso de perfeccionamiento, realizará actividades relacionadas con esa profesión, conocerá gente que se dedica a lo mismo y terminará siendo esa persona que un día ideó en su mente.
Aquello en lo que pones tu atención, en eso te conviertes. Cuando un chico elige estudiar determinada carrera en la universidad, a veces sucede que recibe la categórica afirmación de que no se le ocurra estudiar esa carrera en la que se reciben cientos o miles de personas al año, estando el mercado laboral saturado de tales profesionales. Si uno cree en tal afirmación, así será. Lo que uno cree que va a suceder es lo que finalmente sucede, no porque uno tenga premoniciones o visiones proféticas, sino porque el mismo Poder de la Presencia “Yo Soy” exterioriza aquello en lo que uno piensa. Puede haber miles de cantantes, pero si uno se propone firmemente ser cantante y pone todo su esfuerzo en perfeccionarse puede llegar a ser mejor que todos los cantantes del mundo.
Nadie tiene derecho a decirle a una persona que no puede hacer lo que le gusta, lo que quiere, lo que le sale mejor, que al fin y al cabo es lo que tiene que hacer. No existen los imposibles, salvo que existan en nuestra mente. Cualquier persona que se proponga algo puede lograrlo. Sólo tiene que decir: “Yo sí puedo, quiero hacerlo y lo hago. Dios en mí todo lo puede. Amada Presencia “Yo Soy”: descarga la Plenitud de Tu Poder para que esto se realice en mí, de acuerdo a Tu Voluntad, en armonía para todo el mundo, bajo la gracia y de manera perfecta. Gracias Padre porque así es”.