MILAGRO


Por: Miguel Martínez

En el libro “Las Joyas de Mi Corona” que son apuntes de las Enseñanzas más importantes dichas por el Maestro Saint Germaín; dice: “a decir verdad, el milagro no existe, ya que todo es el cumplimiento de la Ley, y aquello que aparentar ser milagroso para el concepto humano, no es sino el resultado de la aplicación de leyes, de las cuales la conciencia actual de la humanidad perdió el recuerdo y por tanto, le parecen extraña.

“cuando la realidad de la vida es comprendida correctamente, toda manifestación que aparenta ser milagrosa para la conciencia presente, se observa tan natural y normal como lo es la formación de palabras para aquél que ha aprendido el uso del alfabeto. Es sólo una manifestación de vida en la forma, siempre expandiéndose, siempre progresando; y esto sucede en todo momento, a través de un proceso de Ley ordenado en Amor y Paz.

Al comenzar mis estudios metafísicos hace aproximadamente veinte años, lo que más me llamo la atención aparte de los Pilares de la Metafísica; eran las narraciones que hacían tan gustosamente y convincentes a la vez, Rubén Cedeño, Olga Pucci y la Profesora Rugeles, de los llamados milagros. Al escuchar aquellos anedotas donde se nos hacía saber que en oportunidades, ellos hacían aparecer llaves extraviadas, detenían autos sin frenos, precipitaban dinero, curaban enfermos de cáncer. Todo esto hacía que me preguntará: Será que algún día voy a realizar milagros? Sin embargo, al profundizar las enseñanzas del Maestro Saint Germaín, comprendí que los milagros como tal, sólo son producto de la Ley de Causa y Efecto.

Cada vez que calificamos, condenamos, odiamos, envidiamos, traicionamos, al igual que cuando nos enfrascamos en una relación, y nos convertimos en celó patas; la energía divina que ha sido destinado para nosotros a través de la Presencia “Yo Soy”, es utilizada en todas esas negatividades desencadenando en la persona, la ausencia del bien que se ha podido manifestar, por la demanda que la misma persona realice, con la invocación y el decreto.

Por tal razón, es que las cosas que deseamos a veces, no se nos dan y por consecuencia, cuando se presenta una situación apremiante y demandamos solución al asunto, y no se nos da, nos sentimos muy mal y pensamos que es más fácil que los Maestros, los Santos y los Ángeles, nos hagan los milagros.

Dice: EL Maestro Saint Germaín en el Sagrado Libro del “Yo Soy” acerca de los Milagros: Ustedes con el uso de su electricidad ven efectos de la luz y el poder. Mientras, que Nosotros vemos causa y efecto, ambos en acción al mismo tiempo, mediante la acción vibratoria que se manifiesta en el mundo mental y emocional de la humanidad; y allí es donde Nosotros, utilizamos esas Grandes Corrientes de Energía y Rayos de Luz- y de la manera más natural- producimos los así llamados “milagros”. Cuando vean la manera de algunas de estas cosas, todos verán que la Energía fluye de manera natural, lo cual no es más que su propia Vida, la Vida del Universo. Por lo tanto, somos nosotros a través de nuestras acciones armónicas y de buena fe, que vamos hacer posible que los Maestros, Arcángeles, Ángeles; puedan calificar para bien nuestra energía de pensamientos y sentimientos puros y compilar dicha energía para enviarla a nosotros calificada para el éxito.

Analizando este asunto, comprendí el por qué a veces no se nos dan las cosas que más anhelamos, y es sencillamente, porque si estamos cargados de contrariedades o desarmonias, bien sea generadas por nosotros, o en muchas oportunidades, en estados de conciencia que nos llegan para que los liberemos, con el poder del Fuego Sagrado utilizado concientemente, por ende, si no son, transmutadas Ellos, no podrán utilizarla para devolverla en perfección, para resolver determinada circunstancia.

Es sumamente importante que estemos concientes que si no, llevamos una vida de armonía jamás, se nos darán los milagros, porque ellos son productos del cúmulo de todas las obras buenas que realizamos a diarios, a través de la entrega total y absoluta a la Presencia de Dios “Yo Soy”. Porque al nosotros bendecir, en vez de maldecir y en el mejor de los casos, aunque sepamos que nos engañan, no engancharnos con esa situación, pero si soltamos el asunto, estaremos comprendiendo que los únicos capaces de resolver las cosas a través, de la demanda divina, será generará cuando comprendamos, toleramos y sobre todo al, no calificar la energía con la discordia.

Para que los milagros se nos puedan manifestar tan solo, vivamos para reconocer el bien en cada situación, aunque nos parezca que lago es injusto, igual dar gracias al Padre y no responder a la ira, ni todo lo que nos pueda ocasionar dicha circunstancia. Porque de lo contrario, estaremos desatando la ley de causa y efecto, y ella por supuesto, se activará inmediatamente.

En los momentos en que demandas la precipitación de algo necesario, y no ves los resultados, no busques responsables externos, porque sencillamente no los hay, somos nosotros los que tenemos que comprender que todo en nuestro universo esta regido por las Leyes Universales: Causa y Efecto, mentalismo, vibración, ritmo, correspondencia, polaridad y generación; sino hay un armónico funcionamiento en su cumplimiento, la vida será un caos, porque estaremos viviendo en contra de estos principios.

Celebrando el Congreso a Lady Nada en Caracas en el Hotel Caracas Hiltón, salí de mi casa con el auto lleno de metafísicos rumbo a la casa de Rubén para llevarlo al salón donde celebraríamos el evento e íbamos en completa alegría, cantando, felices totalmente, cuando de pronto un auto se abalanzó a nosotros chocando el vehiculo por la parte trasera del mismo. Por momentos, me sentí turbado, no lo podía creer y al ver que la camioneta estaba sin daño alguno, me dije: Padre como hago con esta situación, en fracciones de segundo decrete: Amada Presencia de Dios “Yo Soy” has el milagro, para que esto no traiga problemas mayores, que todo se borre en este momento que salga ileso de esta apariencia de percance. Tú sabes que necesito llegar a tiempo para el evento. Gracias Padre porque ya esta resuelto. Para sorpresa de todos el señor que venía conduciendo el vehiculo, se bajo, y observó su carro destrozado en la parte delantera y viéndome fijamente a los ojos me dijo: señor váyase tranquilo que no ha pasado nada. En verdad quede impávido ante la reacción de aquel hombre, que nos hacía sentir que no estaba viendo el daño de su vehiculo, sino más bien, lo veía perfecto. Sin dudas, que el milagro se había consumado. Luego, sin articular palabra alguna, nos subimos a la camioneta, y todos dimos gracias al Padre por aquel milagro. Reflexionando en lo vivido, llegue a la conclusión que si uno esta canalizado en el servicio desinteresado a la humanidad, estamos calificando la energía provechosamente para los demás y nosotros también..

Es importante que veamos el bien en los demás, aunque parezca difícil, porque si así lo hacemos, estaremos formando un puente apreciativo con la persona a quién se lo enviemos, que no es otra cosa que reconocer las cualidades positivas de esa persona, como es reconocer su Cristo interno que es toda perfección.

No sigamos esperando que los Maestros nos resuelvan las cosas seamos nosotros los que cambiemos de estado de conciencia, pensemos, sintamos y actuemos de acuerdo a las leyes para que se pueda desarrollar la facultad de transforma el mal en el bien y así cada vez que demandemos algo para beneficio de los demás o para nosotros mismos se nos pueda manifestar.