PALABRA
Maestro Jesús
Amados Hijos del Dios Uno, les traigo hoy la PALABRA VIVIENTE que es Mi vida; palabra que también es la Vida de todo Ser Cósmico, Ser Ascendido y Ángel que les trae Sus regalos de Luz, de tiempo en tiempo. Esa palabra es parte viviente de sus conciencias y de su mismísimo ser. La Palabra, ¿sigue viviendo en ustedes después de haberla recibido? ¿Con qué contribuyen ustedes a esa PALABRA VIVIENTE dada a sus conciencias, mentes, sentimientos y carne? ¿Acaso esa PALABRA VIVIENTE no significa para ustedes hoy, lo mismo como en los días en que les hablé mientras llevaba un cuerpo de carne, a fin de que sus sentidos externos pudieran tener el confort de la forma aunque ahora no Soy visible antes sus ojos físicos?¡Consideren esto, amados Míos! Cada pizca de instrucción, radiación y bendición transferida a un individuo desde un Ser Ascendido o hasta de un maestro, ministro, sacerdote o rabino, ortodoxo, metafísico u ocultista, es parte de la mismísima vida del Maestro que está entrando al mundo del estudiante. Desde ese momento en adelante, vive allí, activada por la aceptación optimista y jubilosa, por la revitalización etérica de esa instrucción y por obras físicas... o, debido a una falta de aceptación y atención, se le permite "convertirse en semilla". En algunas de Mis parábolas, Yo hablé acerca de la semilla que cayó sobre pedregales y en el camino, en contraste con la que cayó en tierra buena, y produjo toda una cosecha.
Nuestras palabras son Nuestra vida, y contienen Nuestra conciencia y Nuestros mismísimos Seres, dados en gran generosidad espiritual de acuerdo a la dispensación de la Ley Cósmica. Al igual que ahora, estos grandes regalos fueron dados únicamente a un "puñado" de personas, esperando que esas palabras vivieran en obras bien hechas emocional, mental, etérica y físicamente.