
Tomado del Libro ““RESPONDIENDO CON EL CORAZON” DE RUBEN CEDEÑO¿Qué se puede hacer con un metafísico que utiliza las enseñanza de los Maestros Ascendidos para estar condenando y criticando los errores de otros metafísicos?.
Lo único que podemos hacer con alguien que usa la enseñanza de los Maestros Ascendidos para criticar a otros metafísicos es ser humildes y ver que podemos aprender de ello observando con sinceridad dentro de nosotros si eso que nos dicen tiene algo que ver con nosotros. En caso de que no, tomarlo como una lección para no caer en eso que ellos hacen y buscar lo positivo de la enseñanza y no poner la atención en la dura critica de la persona que de seguro lo hace obedeciendo a problemas que tiene internamente y deleitarnos en la dulce enseñanza del Maestro, que jamás condena como lo hace el humano que usa las citas de los Maestros para condenar.
En caso que todo lo dicho como critica sea verdad, ¿qué vamos hacer? Darnos cuenta que nos están diciendo la verdad. Aunque queda el interrogante, que ya no es nuestro asunto, el saber por qué el que condena se esta metiendo en algo que no es su problema y que solo le concierne al alma que supuestamente tiene ese defecto. De resto no podemos hacer absolutamente nada desde el punto de vista material.
Cada quien es libre de hacer lo que desea usando su “Libre Albedrío”. Espiritualmente debemos perdonar a esa persona que condena y darle mucho amor, ser cariñosa con ella y no condenarla por nada. Cuando la veamos físicamente no hacerle mención a nada de esto que hace, porque seria caer en el mismo error que ella. Solo el perdón y el amor pueden disolver estas cosas y hacernos dignos portadores de la mención de ser llamados estudiante de las enseñanzas de los Maestros Ascendidos.
Uno no debe estar pensando si la acción negativa de otro le puede traer mal karma, porque a veces esto puede se un instinto de venganza oculta que tenemos y decimos que si alguien hace determinada cosa mala, la va apagar. Uno en Metafísica solo debe tratar de ocuparse de la Llama Violeta e invocar este Fuego Sagrado por esa persona, pero no como si fuese un condenado y nosotros los administradores de justicia, porque esto es mucho orgullo espiritual, sino dulcemente con un infinito amor, lleno de mucho cariño.