SUBE CADA MONTAÑA

 

Amado Rubén,

Desde este puntito, que son las Islas Canarias, en el mapa del planeta tierra y desde este punto más pequeño aún, que es mi corazón, quiero agradecerte con todo mi entusiasmo y emoción una vez más tus palabras, en las cuales encuentro, de cada letra, una grandiosa enseñanza que realmente envuelve en bendiciones, eleva y me hace tomar conciencia de lo que soy.

"Climb Ev´ry Mountain", "Sube cada Montaña", sube todas las montañas aún sin saber cuan altas sean, aún sin vislumbrar su cumbre, sigue adelante, siempre hacia arriba, a lo más alto. Este es el bello mensaje de estas enseñanzas que se percibe al escuchar esta hermosa melodía, la cual contiene la Llave Tonal de la Señora Metafísica.

Mi amado Rubén, cada día, desde hace muchos años, tú nos has comunicado o nos has enseñado de alguna manera a escalar cualquier "montaña" y llegar hasta la cima, hasta lo más alto, para sentirnos victoriosos y llenos de un inmenso amor y felicidad. Por esto, yo particularmente, quiero agradecértelo desde lo más profundo de mi Ser; por ser quién eres, por ser cómo eres y por toda tu entrega para con nosotros, quienes voluntaria y libremente hemos optado en escucharte y obtener de ti el aprendizaje que nos hace verdaderamente felices y henchidos del gozo de sentir a Dios en nosotros, dentro de nuestro corazón.

No importa lo que digan, ni que nos critiquen o nos calumnien amado Rubén, nada de eso importa cuando somos conscientes de nuestros defectos e imperfecciones y tratamos de corregirnos, pero menos aún debe importarnos lo que digan cuando lo que estamos haciendo es poner cada uno de nuestra parte para dar, aunque sea un mínimo, de servicio a los demás. Y menos aún debe preocuparnos lo que nos digan cuando lo más importante, lo más grande, lo más hermoso y magnificente de estas benditas enseñanzas es lo que nos ocupa realmente, y es dar Amor sin par, Bendecir y Perdonar a todo el que necesite de nuestro Perdón.

Cierta vez leí que uno aprende a amar, no cuando encuentre a la persona perfecta, sino cuando aprenda a creer en la perfección de una persona imperfecta. Pienso que esta es la lección más importante, amar a cada persona sin tener en cuenta sus defectos, amar sin prejuicio ni discriminación, amar sin parar aún encontrando alguna posible falla en cada cosa, en cada persona o en todo el género humano, ya que sabemos y debemos "creer" que detrás de esa imperfección existe un brillo, un Luz llena de grandes bendiciones y una perfección Divina sin límites. El Amor de Dios es tan grande, que a veces no vemos los defectos sino las virtudes, no vemos las sombras sino la Luz, no vemos la mentira sino la Verdad, no vemos la imperfección sino todo lo perfecto que existe en cada cosa o persona, y esto es Amor de verdad, un amor que nos impulsa a seguir adelante, a subir cualquier "montaña" sin preocuparnos de cuan escabrosa sea, un Amor que nos permite seguir dando pasos hasta que logremos la "cima" para fundirnos en las alturas de nuestra Amada Presencia "Yo Soy".

Rubén, yo no sé si seas tan imperfecto ni tan defectuoso así como te pintan y hablan por ahí, quizás lo seas o quizás no, esto realmente no me ocupa porque más bien me cuido e intento ver mis defectos y mi personalidad (que es lo primero que debemos hacer todos) mientras que de ti, únicamente, quisiera seguir recibiendo tus sugerencias y enseñanzas que con tanto amor nos brindas para continuar escalando cualquier valle, monte o montaña hasta sentir y llenarnos plenamente de lo esencial, ¡¡¡de DIOS!!!

Con todo corazón, David Valentín Torres.