TEMPLO DE LA RESURRECCIÓN

MADRE MARIA


En el Cercano Oriente brillando en los vibrantes éteres sobre Tierra Santa, se levanta el Templo de la Resurrección, cuya Llama Inmortal de Restauración y Resurrección está resguardada y protegida por el hermoso Maestro Ascendido Jesús y su Madre, María.

El Templo de la Resurrección está construido en forma circular, compuesto de siete bellos corredores cilíndricos rodeando el Sancta Sanctorum, sobre cuyo altar está enfocada la Llama. Este exquisito templo de llameante sustancia blanca, auto luminosa, irradia los tonos y las melodías del “Ave María”. El salón central de la Llama sostiene dentro de sí el foco concentrado de la Llama de la Resurrección protegida y sostenida por el Arcángel Gabriel, cuyo servicio cósmico es traerle nuevamente a la vida, el recuerdo de la “Imagen Divina”, en la que cada hombre fue originalmente creado y que es el destino de cada alma exteriorizar y manifestar, a través de la forma de la carne.

Somos también el anfitrión y la anfitriona del Amado Gabriel. Gabriel quien fuera Mi amigo en los tiempos de entrenamiento en Mi propia vida en la Tierra, Él quien me ayudó a sostener el “Concepto Inmaculado” del Maestro Jesús y quien Me ayudó en todos esos años de entrenamiento a abstenerme de aceptar cualquier apariencia de limitación humana. Él y sus amigos, los Arcángeles, nos asistieron a ambos, a José, el Amado Saint Germain, y a Mí, en las gran cantidad de experiencias que tuvimos que pasar, usando todo el poder intuitivo que nosotros habíamos desarrollado para estimular y sostenernos en nuestro servicio a Jesús y a toda la humanidad.

El Señor Gabriel y Yo somos íntimos amigos, profundamente unidos a lo largo de los siglos de actividad y servicio. La Amada Esperanza cuya asistencia es tan esencialmente requerida por las personas de la Tierra en este momento, su radiación de optimismo, de expectativa del bien, una radiación de elevación en el mundo emocional y particularmente en la mente, está asistiendo a Su Divino complemento Gabriel en este servicio.

La radiación de la Llama de la Resurrección pasa de corredor a corredor, disminuyendo en intensidad y poder en su viaje hacia la periferia del Templo. Así, con la misericordia de Dios, cada grupo de iniciados y chelas pueden encontrar el corredor en el cual sus cuerpos internos se sienten más confortables y en donde pueden absorber, tanto del poder de la Llama de la Resurrección, como lo permita su desarrollo particular. Cuando la gente adelantan en pureza, y en trabajos, son atraídos más y más hacia el centro del Templo.Finalmente son privilegiados de estar dentro de esa Llama y, utilizando su momentum de resurrección, completando la transmutación de la naturaleza humana. Así están listos para habitar en el reino de la armonía, con los que han aprendido a dominar las energías confiadas a ellos por Dios y usarlas sólo para aumentar la belleza y perfección de la vida.

La reducción o la disminución de la rata de la acción vibratoria de cualquier bendición y beneficio está bajo el control de los seres que mantienen esa acción vibratoria siempre armoniosa y constructiva. Esta actividad no debe ser confundida de modo alguno con la vibración baja causada por del uso destructivo del libre albedrío de los seres no ascendidos. En la música, la oración, la visualización o los decretos hay una poderosa acción vibratoria que no es demasiado rápida, pero es totalmente constructiva y armoniosa así como aquella que es rápida y que es construida con el esfuerzo combinado de un grupo de individuos, que a través de los años y algunos a través de los siglos, han acelerado la rata de esa vibración.

Los corredores del Templo de la Llama de la Resurrección están poblados por ángeles, los cuerpos más sutiles de algunos seres no ascendidos, y elementales, como así también por los Maestros que han querido proteger y desarrollar a quienes por su misma presencia aquí, han expresado interés en el poder de la resurrección y desean tener la asistencia de su radiación. Aquí no existen las así llamadas pruebas, el grado de maestría y luz alcanzado por cada hermano y hermana que pertenece a este templo determina cuán cerca pueden llegar al santuario central, el Sancta Sanctorum, porque el poder de esta Llama es tal, que sólo los Seres Ascendidos pueden permanecer en su presencia. Sin embargo, muchos chelas y neófitos ocupan las salas exteriores y gradualmente a través de la proximidad y la aplicación individual se preparan para aproximarse más y más al centro corazón, donde permanece focalizada la Llama.

La Llama de la Resurrección está cuidada también por el Gran Arcángel Gabriel. Pasillos circulares rodean el Sancta Sanctorum. En cada uno de estos pasillos, Maestros del Poder de la Resurrección y Sus pupilos absorben la esencia dadora de vida. La irradian hacia la periferia del templo, hacia aquellos que esperan en las cámaras exteriores, cuya luz aún no los ha hecho suficientemente avanzados para estar dentro del corazón del esplendor brillante de la Llama. A medida que los pupilos avanzan en pureza y en la capacidad de recibir, absorber y dirigir la Llama, se les permite moverse al interior, hacia el Templo central. Cuando están listos para la ascensión, se elevan en la Llama de la Resurrección hacia el reino natural en el cual están destinados a morar.

No todos los individuos sobre la bendita Tierra hoy saben de la existencia palpable de este Templo pero todos son bañados en sus rayos y esencia, particularmente durante este tiempo del año, cuando tantos de la humanidad honran la persona y la victoria de la Resurrección del amado Jesús. Aquellas queridas almas son impersonalmente bendecidas por los Jerarcas del Templo de la Resurrección pero los chelas concientes en el sendero espiritual son invitados al templo y, atestiguando la gloria de la Llama de la Resurrección, bañarse en la esencia madreperla que ésta derrama, escuchando a los Instructores Maestros Ascendidos que dan la instrucción para que los chelas, también, puedan volverse focos del Templo de la Resurrección. Ellos son inspirados con su eficacia y traen mucho de su esencia de regreso con ellos hacia el mundo de la forma, cuando vuelven a sus cuerpos físicos después de esa visita.

La Ley Espiritual es muy exacta y hay que equilibrar cada bendición adicional de gracia, entendimiento y oportunidad. Por lo tanto, los que desean avanzar hacia el centro del Templo de la Resurrección no pueden contentarse meramente con gozar la alegría y regocijo que fluye a través de ellos debido a la proximidad a Su foco. Cada beneficiario del poder resucitador de la Llama de la Resurrección es cuidadosamente supervisado por el Maestro o ángel a cargo del grupo en el cual a éste le corresponde estar. Los que utilizan, con lo mejor de su habilidad actual, los dones, poderes y radiación de la Llama de la Resurrección para la bendición de toda la vida, son marcados y los que solamente absorben su esencia también son marcados por el supervisor de cada grupo de aspirantes. Entonces, sabio es el chela que dirige su conciencia hacia el Templo de la Resurrección en la noche, con la oración sincera de que pueda recibir algo de la esperanza, alegría, poder resucitador, regalos y bendiciones generales de esa Llama, trayendo de regreso hacia su propia conciencia externa, su hogar, su trabajo, su nación y su planeta, un foco de esa Llama, que se volverá un sol radiante de resurrección donde sea que él esté. ¡Así el chela cumple con la ley de dar y recibir, en perfecto equilibrio!

Cada corredor central recibe la radiación de la Llama, atenuada misericordiosamente para que su luz y su esencia puedan ser absorbidas y asimiladas por los seres que sirven dentro de esa esfera de actividad. La misericordia del Padre celestial y Sus divinos Mensajeros es siempre tan grande, que nunca exponen a un chela a una radiación divina por encima de su capacidad para gozar y beneficiarse de ésta. En cada corredor un Maestro de la Sabiduría instruye a un grupo de chelas, quienes se comprometen en el servicio de aprender cómo llevar la Llama y proyectarla hacia un objetivo dado, sosteniendo el rayo de su atención como el canal y la guía por la cual la luz fluye en iglesias, santuarios, hospitales, hogares y corazones humanos.

Uno de los corredores está dedicado completamente a dirigir la Llama de la Resurrección en el reino etérico y a través de los cuerpos etéricos de aquellos que han solicitado, a través de su propia Llama del corazón, la purificación de sus propios registros etéricos.
Los Hermanos y Hermanas que dirigen la Llama, en su vibración etérica, son instantáneamente sensibles a los llamados de los chelas concientes para la disolución y purificación de los registros etéricos en naciones, continentes, viejos castillos y lugares que le han hecho a la vida grandes males e injusticias.

En otro salón circular, con la gustosa cooperación de la hueste angélica, los hermanos y hermanas dirigen la Llama (con la asistencia del Maestro que los guía) a los reinos astral y psíquico, dando una extraordinaria asistencia para disolver las acumulaciones masivas de discordia que se manifiestan como enfermedades de mente y cuerpo. Desde este salón también se dirigen los rayos en respuesta a los llamados y plegarias para los supuestos “muertos” y el poder purificador de esos rayos hace mucho para ayudar a los espíritus “atados a la tierra” a elevarse hacia las octavas de la luz y entrar a las aulas de los esfuerzos espirituales, que les permitirán retornar en cuerpos de mayor pureza y luz y así adelantar más rápido en la realización de su Plan Divino.

Desde otro de estos salones circulares, los hermanos y hermanas dirigen la Llama a través del inmenso mar del reino emocional y a través de los mundos del deseo de aquellos que quieren elevarse sobre las pasiones de los sentidos, sublimando las lujurias del ser externo y reemplazarlas por “el hambre y la sed de justicia”. Desde otro salón, los directores de los rayos de luz vierten la Llama en la acción vibratoria de los cuerpos mentales de la raza pasando a través de la tremenda acumulación de formas de pensamiento que llena la atmósfera, usurpa los cuerpos mentales de la gente, bloqueando así las divinas directivas del Yo Superior individual.

En la corte exterior del templo están los hermanos y hermanas que dirigen la Llama a través de la estructura física de aquellos que desean cuerpos que no registren en absoluto la enfermedad. Desde esta corte, también los dévas de la naturaleza y los elementales constructores de la forma, bajo la dirección del Maha Chohán, supervisan la dirección de las corrientes rítmicas de la Llama de la Resurrección, que proveen las épocas de siembra y cosecha.

Desde el corazón del templo donde el Fuego Blanco de la Llama de la Resurrección late como un gran lirio blanco, las Huestes angélicas, dévas, querubines y serafines de la resurrección absorben constantemente su sustancia y luego la impulsan hacia afuera, en la dirección de los Maestros que están a cargo de la dirección de los rayos lumínicos.

Amados, entren al Templo de la Resurrección, y aprendan a ser un poder resucitador en sus queridos seres y mundos. ¡Ayuden a restaurar otra vez a su Perfección Divina exteriorizada a los que consideran cercanos y queridos, y a toda la humanidad, ángeles y elementales aprisionados! Así se vuelven un Templo de la Resurrección, en sí mismos. El Padre Celestial nunca deseó que sólo Jesús alcanzara la resurrección y la ascensión, sino que sea el que señale el camino, el ejemplo para toda la humanidad, que en su mayor parte, prefiere el placer de la victoria de Jesús en vez de hacer el esfuerzo personal e individual para su propia resurrección y ascensión, aquí ahora.

Los Santos Seres Crísticos de los diez millones de corrientes de vida a quienes los Señores del Karma han designado como merecedores de ayuda adicional en la exteriorización de sus naturalezas y de sus planes a través de las personalidades externas que han sustentado sobre la Tierra, han sido invitados a entrar a este Templo de la Resurrección y permanecer en él por un período de treinta días mientras este retiro es el foco del poder y la radiación de las energías combinadas de la Gran Hermandad Blanca. Cuando estos Seres Divinos que permanecen, la mayor parte, en la Cuarta Esfera, descienden al reino etérico se acercan mucho más a la conciencia del ser personal.

El estudiante sincero debe pedir ser llevado al templo de la Resurrección cada noche mientras su cuerpo duerme, y allá mirará y observará su propio Santo Ser Crístico en acción. Si los estudiantes pudieran aproximarse a sus propias imágenes divinas por treinta noches consecutivas, mucha de su naturaleza quedaría impresa sobre las conciencia etérica, y sería elevada de regreso a las conciencias despiertas y también a las formas carnales. Este es el gentil oficio del Señor Gabriel, Arcángel de la Resurrección, lanzar la Llama y el Rayo de Su propio corazón cósmico a través de las conciencias y de los sentimientos de todos los que desean sinceramente “conocer la gloria que tuvieron con Dios antes de que el mundo fuera”. Él realizó este servicio por la Amada Madre María cuando le llevó la palabra de que Jesús iba a nacer a través de su forma física.

Cuando las damas de Mi corte los llevan allá, acéptenla, hijos. Muchos de ustedes fueron testigos de la ascensión de Jesús. Ustedes han estado parados en los corredores menores del Templo de la Resurrección de año en año. Ahora, están de pie entre los elegidos, justo delante de esa Llama de la Resurrección y hay una magnífica actividad a medida que esa Llama centellea y crece. Pueden ver a los gloriosos Seres que absorben su luz y la envían hacia delante para llevar el poder de la Llama de la Resurrección por todo el mundo. Desde la pequeña abeja obrera, la mariposa que aún no nació, los pájaros que nacerán en esta estación, el crecimiento del reino animal y del reino de la naturaleza y por supuesto de los individuos quienes entrarán en el Templo del Sagrado Corazón y encarnarán este año, todos se bañan en esa Llama. El baño en el corazón de una Llama viviente es un sentimiento vigorizante.

En el Templo de la Resurrección trabajamos no sólo sobre los individuos y sus muchos vehículos, sino que trabajamos también con lo que ante el ojo humano, parece materia inanimada. Pueden acelerar la acción vibratoria de un libro, de un pedazo de piedra, la sustancia misma de la Tierra, con el uso de la Llama de la Resurrección. Cuando se abra la vista interior y puedan ver ese magnífico poder actuando constructivamente para resucitar ese bien divino, disfrutarán usando esta Llama, que es Nuestra para cuidar y proteger, pero es de ustedes para experimentar. Familiarícense con ella y utilícenla en la transformación de la imperfección en perfección.

Todos ustedes tienen las descripciones del hermoso Templo de la Resurrección de Jesús y María en anteriores ediciones del “Puente a la Libertad”. Cada visita que ustedes hacen allí en conciencia fortalece su sentimiento del poder de la resurrección de toda la gloria que conocieron con el Padre antes de que este mundo existiera. Sus “Padrinos” de este retiro que les serán asignados por el bendito Gabriel para este período de treinta días, son todos caballeros muy hermosos de Su propia Corte. Ellos vendrán a su invitación, quedándose con ustedes mientras deseen Su asistencia y, a su despedida, regresarán a reasumir Sus servicios en el Templo de la Resurrección. Anticipando un año de esperanza cumplida en el servicio manifiesto y de divinidad expresada a través de los hijos de la Tierra, Yo aguardaré su presencia en el Templo de la Resurrección donde nos uniremos para honrar a la Llama de la Resurrección y a nuestros anfitriones, Jesús, María y los amados Gabriel y Esperanza.