TEMPLO DEL SAGRADO CORAZÓN
Madre María
Es Mi servicio particular llevar a cada corriente de vida que va a encarnar en un año determinado, al Templo del Sagrado Corazón y allá, con el alma, revisar la sustancia elemental que va a formar las vestiduras carnales de la encarnación. Juntos, cada alma y Yo examinamos esa sustancia para elegir las mejores células, los mejores elementos, para hacer el corazón en que deberá vivir la Llama de la Presencia Inmortal de la vida durante el curso de esa encarnación, y ustedes y Yo hacemos el corazón, el sagrado corazón, que será el tabernáculo del Supremo Dios Viviente, a quien reconozco en cada uno de ustedes esta mañana.Estoy muy agradecida de poder ayudar a todos los niños que vienen ante Mí en el Templo del Sagrado Corazón y darles todas las bendiciones que puedo cuando veo que hay un karma destructivo tremendamente pesado para ser expiado en su próxima vida terrestre y veo algo del sufrimiento que tendrán que vivir. Cuando observo eso, pido a una de las Damas del Cielo que Me asisten que aparten a esas corrientes de vida y las coloquen en una sala especial que he creado sólo para esas ocasiones. Entonces, tan pronto como puedo, voy a ésta y Me tomo el tiempo para hablarles, explicando la situación y cómo pueden manejarla mejor. Esto ayuda a prepararlos en alguna medida y a veces el Gran Arcángel Gabriel trae a esa sala de concilio en la noche, mientras sus cuerpos físicos duermen, a las madres y padres previstos para estos niños, también para consulta. Esta radiación en los niveles internos ha dado muchas veces a la corriente de vida entrante la fuerza, coraje y poder necesitados más tarde, para pasar victoriosamente esas experiencias de sufrimiento.
Muchos de los espíritus que encarnan entran al Templo del Sagrado Corazón en mayo, y ustedes, Mis hijos, han hecho eso en el pasado. Yo pido del Señor Himalaya, que todo el karma destructivo de estos individuos que entran a la encarnación, sea disuelto por la Llama Violeta Transmutadota, y los nuevos vehículos preparados tan amorosamente para ellos por los constructores de la forma sean sanos de mente y cuerpo.
Hoy escuchamos sus magníficos decretos, canciones, visualizaciones e invocaciones para el beneficio de muchos millones de corrientes de vida que están pasando, en este día, por la iniciación y la consagración en el Templo del Sagrado Corazón. Recordamos el tiempo cuando los seres no ascendidos trabajaban juntos con los Seres Ascendidos en un propósito cósmico, sin velo entre ellos (en tiempos de la Era Dorada).Por su acción se han convertido en ciudadanos del mundo, y por lo tanto tienen el derecho de votar en sus asuntos. Nosotros somos ciudadanos de otro mundo y otro reino y aceptamos por su voto funcionar a través del cuerpo de la humanidad.
La mente exterior no tiene el concepto del complejo procedimiento que guía la preparación de las corrientes de vida antes de la reencarnación. En el Templo del Sagrado Corazón (donde la Amada María ayuda en la formación del corazón de todas las corrientes de vida que están en camino) hay tres grupos distintos de individuos, todos esperando el llamado para presentarse ante el Tribunal Kármico.
El primer grupo consiste en los Budas. Éstos son seres libres en Dios, sin karma que ayudan a la humanidad voluntariamente. Hay dos categorías, a saber, aquellos que buscan la reencarnación y aquellos que vienen de otros planetas buscando encarnar en el planeta Tierra por primera vez. Los Budas llegan a la hora en que saben que se está reuniendo el Tribunal Kármico para evaluar a las corrientes de vida que encarnarán durante los próximos doce meses.
En el segundo grupo están los chelas de varios de los Maestros de los Siete Rayos, quienes han visto algo del patrón y el Plan Divino a niveles internos, y quienes están deseosos de cooperar con su Maestro a través de la encarnación, particularmente en este tiempo, en la preparación de la permanente Era Dorada.
El tercer grupo consiste en los millones a los que deben, por justicia, permitirles la reencarnación cada cierto número de años. Este grupo disfruta bastante su permanencia en el mundo celestial. Ay, si podemos llamarlo así, son una pena los llamados a la encarnación, porque esos individuos viven en un lugar muy feliz comparado con la vida previa en la tierra. En este lugar existe gran libertad en el cuerpo etérico. En este lugar se hacen nuevas asociaciones entre espíritus compañeros, y las viejas asociaciones sobre la Tierra son renovadas con la gente que tuvo gran amor el uno por el otro.
Los mensajeros del Tribunal Kármico usan las balanzas de la justicia sobre el pecho de sus vestiduras y con ellas llevan las calaveras, que son los llamados del alma para aparecer ante el Tribunal Kármico y quizás ser elegidos para dejar ese reino de los campos Eliseos y reencarnar. Cuando esos grandes mensajeros se adelantan, hay más que un pequeño dolor revoloteando en la conciencia del tercer grupo. Algunas veces hay un suspiro de alivio cuando están pasando los mensajeros. Hay despedidas entre los seres amados, como el de una madre de un alma más joven, que es su hijo. Hay cierta agonía en el alma de quien tiene que acompañar al mensajero del Tribunal Kármico y entrar en los salones del Karma, y allí son ordenados en siete colores, representativos del rayo al cual pertenecen.
Primero, los Maestros Ascendidos presentan el primer grupo de candidatos, los Buddhas. Cada Buddha les habla a los miembros del Tribunal Kármico y a los mensajeros de Helios y Vesta y Alfa y Omega. Luego el Tribunal Kármico estudia, cuidadosamente, el patrón para el año y el patrón para el ciclo completo de dos mil años y entonces considera si el sacrificio de esa divina corriente de vida vale el permiso de permitirle la encarnación. En los próximos cien años, si viniera un Buddha por año, tendrían un tremendo momentum de radiación sobre la Tierra. A través de la gratitud de Meta y Sanat Kumara por su libertad, muchos están llegando a Venus quienes han completado su libertad como Señores de la Llama.
Luego vienen los chelas – gente como ustedes – algunos incluso un poco más avanzados – quienes están esperando en las puertas del nacimiento. Ellos le deben probar al Tribunal Kármico que al encarnar harán trabajos constructivos para el Maestro, especialmente para el bendito Saint Germain. Aquí escuchamos muchas súplicas apasionadas y toman lugar los “ardientes” Cuerpos Causales y se demuestran todos los méritos de la corriente de vida. Ustedes estuvieron allí, no hace mucho y cuando vinieron, dos se quedaron en el hogar, y pienso que a menudo desean que hubiera sido a la inversa, que ustedes hubieran podido quedarse en casa y que vinieran los otros dos. ¡Estos benditos están llenos de entusiasmo y también, como no hace mucho para ustedes, se determinan qué dones y momentums van a salvar realmente esta raza y este planeta! Amados míos, el Tribunal Kármico es un tribunal tan magnífico, y no entiendo como Ellos pueden dejar de sonreír ante los variados despliegues de talentos y profesiones. Sin embargo, excepto por una expresión en los ojos, están muy quietos y desapasionados.
Cuando los chelas se adelantan, siempre tienen un patrocinador. Después que hablaron y persuadieron al Tribunal Kármico, de acuerdo a su propia luz, como a su valor, el Tribunal Kármico les pregunta por su patrocinador y éste se adelanta (que es siempre un Ser Ascendido o un miembro de la Hueste Angélica) y se ofrece para componer cualquier déficit. Ahora, esta es una cosa muy importante para el patrocinador, porque es obligación para el Tribunal Kármico dar la oportunidad de la encarnación también a los que no son chelas. Hay un límite de cuantos de esos buenos y talentosos chelas pueden venir, porque los que están atrás también deben ser elegidos.
Todos aquellos que son llamados y todos los que se unen en este gran servicio que no son elegidos, dan un paso hacia la derecha o hacia la izquierda. ¡Aquellos que pasaron por el Tribunal Kármico van a la derecha y los otros a la izquierda, y eso significa que tienes Buddhas yendo hacia la izquierda! Tienes muchos de los chelas, los dos que han sido rechazados, yendo hacia la izquierda por uno, quien va a encarnar, a la derecha. Del grupo restante (el tercer grupo) aquellos que tienen la oportunidad de encarnar, van a la derecha, los otros a la izquierda. Aquellos, que no son elegidos tendrán que esperar hasta el próximo año.
Para aquellos que han sido elegidos por el Tribunal Kármico viene el servicio que he rendido con gran alegría y felicidad por muchos, muchos siglos. Este servicio consiste en la bendición de las almas elegidas y quienes están listos para buscar la encarnación a través de los padres de esta raza, sobre la Tierra, dentro del próximo período de doce meses. El Buddha es el primero que empieza a subir los escalones del templo, para su particular bendición y consagración. Cuando llega a los escalones justo debajo de Mí y de Kwan Yin, se arrodilla y Kwan Yin le saca su corona de flores. La amada Meta le saca las joyas de luz y la amada Nada le abre el cordón del cuello que simboliza la fina vestimenta. El Buddha se saca las sandalias y mientras permanece de pie con la pura túnica blanca, le quitan simbólicamente el cabello de los hombros en sumisión a la voluntad de Dios.
Mientras el Buddha permanece de rodillas, los chelas se acercan. Mientras se llena la gran escalera, se arrodillan ellos también y miran a Nuestros humildes seres. Ahora llega el grupo restante destinado a la encarnación para tomar su lugar en el templo. Cuando la escalera está completa, todos se arrodillan y reciben una bendición especial.