CUESTIÓN DE FE

La Basílica de Santa Teresa es una de las más visitadas por la feligresía caraqueña por todos los milagros que se le acreditan al Nazareno de San Pablo. Dice la tradición caraqueña que el escultor de la imagen de Jesús de Nazareno, al culminar la obra, se coloco delante de ella para observarla, y al contemplar lo que aquel rostro expresaba, oyó una voz que emanaba de la imagen diciéndole:

¿Dónde me viste que me has hecho tan perfecto?

Se podrán imaginar, que el escultor quedó impresionado totalmente por lo ocurrido; cayó al suelo y murió súbitamente.

Narra la historia caraqueña, que son innumerables los milagros realizados, por la fe de las personas, en el Nazareno de San Pablo. Uno de estos milagros es en 1696. Caracas era azotada por una terrible epidemia; fueron verdaderamente momentos tormentosos. La angustia invadió a las personas por el temor a contraer tan terrible flagelo. No se disponía de los recursos suficientes para combatir la enfermedad y mucho menos, para la obtención de medicamentos específicos, para embestir tan aniquilante padecimiento.

Sin embargo, la población decidió recurrir sin intermediario alguno, a lo más grande que puede hacer el género humano cuando se manifiesta la adversidad: «La oración en el nombre del Omnipotente, Dios nuestro Padre».

La población entera acordó sacar en procesión a Jesús Nazareno de San Pablo. Aquello fue un suceso inolvidable jamás visto en las calles caraqueñas. Llevaban al Nazareno en hombros, entre oraciones y súplicas de misericordia, llenas de un inmenso amor y fe, convencidos que toda aquella horrible pesadilla cesaría.

Durante el trayecto la imagen del Nazareno tropezó con una rama de un árbol de limón agrio, que se encontraba en el patio de una casa, en la esquina de Miracielos, y cayeron varios limones al suelo. Las personas conscientes de aquel hecho y convencidos de que algo había propiciado aquello, recogieron los limones y aplicaron el jugo a los enfermos, originándose inmediatamente el milagro de la sanación de la peste.

Gracias a la intervención del Nazareno, Caracas quedaba fuera de peligro; había triunfado la fe de todas aquellas personas.

Desde entonces, la fe hacia el Nazareno de San Pablo, se ha multiplicado de generación en generación, por todos los favores concedidos a sus fieles devotos. A partir de este milagroso hecho, el Nazareno ha sido inspiración de muchos artistas, entre ellos, poetas y escritores como Andrés Eloy Blanco, quien a través de un hermoso poema lo llamó «El Limonero del Señor».

Desde niño solía visitar al Nazareno de San Pablo, con mi Padre Félix Martínez, quien se deleitaba narrándome todos los milagros sobre la imagen de Jesús más venerada por los venezolanos; y me dijo: «El Nazareno está encorvado, como si ya se fuera a caer. No es por el peso de la Cruz en su espalda, ¡no! es porque Él lleva todas las negatividades, resentimientos, enfermedades, limitaciones, y angustias de nosotros; por eso cada año se inclina más».

GRAN MOMENTO

Al transcurrir el tiempo, llegó el gran momento de pedirle al Nazareno que me hiciera un milagro. Necesitaba ir a Tierra Santa. Era un viaje importantísimo; tal vez el viaje de mi vida. Por la situación que atravesaba Venezuela, bastante crítica por cierto, resultaba complicado viajar, ya que teníamos seis meses sin divisas en el país, y no había forma de adquirir dólares.

Sin embargo, lleno de optimismo acudí a la basílica de Santa Teresa, y oré al estilo metafísico con decretos y afirmaciones en voz alta. Dirigiendo las manos directamente a la imagen, y sin detenerme por la multitud decreté:

«En el nombre de la Magna Presencia de Dios «Yo Soy» en mí, Amado Maestro Jesús, Bendito Nazareno de San Pablo, Tú vas hacer posible que yo vaya a Tierra Santa, a visitar y recorrer todos los sitios por donde caminaste e hiciste tus prédicas; porque el dinero es lo de menos si hay fe, por eso me lo vas a conceder. Gracias Padre porque ya está dado».

Al principio, no veía manifestación de nada referente a lo del viaje, y Sequerita al ver mi preocupación me dijo: «Tú vas para Tierra Santa con el favor de Dios. Eso sí, no pierdas la fe en el Padre, que Él te lo va a conceder ». Faltaban ya dos semanas para culminar la fecha de reservación del boleto aéreo. Me fui a la basílica nuevamente, y frente al altar del Nazareno le dije: « No puede ser que me eches esta vaina, Tú me arreglas todo para el viaje, eso sí, te doy dos días para resolver este asunto».

Salí del lugar, llegué a mi oficina, y en eso suena el teléfono. Era Rubén que llamaba de Helsinki, para recordarme la fecha de encuentro en Madrid para partir a Israel. Aproveché la oportunidad y le comenté sobre el lío que le había armado al Nazareno y me respondió: ¡Eso no importa, vence los obstáculos y vente como sea carajo, que aquí te ayudamos!

A partir de ese instante se comenzó a solucionar todo. El dinero se precipitó, y confirmaron la reservación del boleto aéreo a Madrid, ya que por ser temporada alta, no había forma de conseguir pasaje para esos días; y los tan anhelados dólares ya estaban conmigo; gracias a un ser muy especial que me dijo: «Tú no puedes seguir en la encarnación sin ir a Tierra Santa, por eso yo te voy a dar el dinero para que vivas esa experiencia tan maravillosa, que te abrirá los caminos al éxito, porque estar en Tierra Santa le cambia la vida a uno para siempre».

SIN CUESTIONAMIENTOS

A diario reflexionaba: qué grande es la fe pero cuando no hay cuestionamiento de cómo, cuándo y por cuál vía llegará lo anhelado. Pide y no tranques el proceso, porque es la misma persona que dificulta la energía, con el temor, y éste a su vez, hace que te bloquees y no dejes fluir tus pensamientos y sentimientos libremente, reteniendo lo anhelado, bien sea una casa, una pareja, salud, dinero y hasta el sentirte bien contigo mismo.

SEGURIDAD

Es importante desarrollar la seguridad en ti mismo; saber que posees la capacidad para exteriorizarla. Esa seguridad en ti es fuerza, poder, coraje para resolver las cosas; por eso todo aquel que tenga , o esté enganchado con apariencias de problemas o de escasez, es porque ha activado lo contrario al bien, al éxito.

La fe, es estar convencido que todo lo bueno va a estar contigo; que la desgracia no tiene poder en ti.

Por lo general, se dice: ¡sí, yo tengo mucha fe!, pero es mentira. Se hace diciéndolo de la boca para fuera, no se lo tiene procesado, no está interiorizado; no se está seguro ni convencido de lo que se está diciendo, y mucho menos, del poder que tiene la fe.

ASUNTO VIVO

Sería bueno comenzar a preguntarse, por qué no se dan algunas cosas, y otras sí. Sencillamente, las cosas que se nos dan, es porque les pusimos pensamientos y sentimientos de fe; nos convencimos que eran un hecho, una realidad y por eso se manifestaron. No puedes tener apresada la fe en un concepto.¡No! Ella es un asunto vivo, porque esa fe eres tú mismo actuando, afianzado, convencido que ya todo está dado a través de tu ímpetu, o sea, llevando la cuestión a la práctica, por supuesto, sustentado por el conocimiento de la enseñanza.

TEMOR

Hay un grupo en el que doy clases, que por lo general dos veces al año se queda sin local para la actividad, porque las personas que trabajan para la difusión de las conferencias se llenan de temor y comienzan a decir:

«Lo más seguro es que no alcance la donación para pagar la sala, seguro viene muy poca gente y no traen dinero, miren que la situación está muy mala en el país».

Pues les cuento que como se polarizan en el temor y la negatividad, los dueños del hotel, nos piden el salón con algún pretexto, aunque esté reservado. Pero tal inconveniente no existe realmente, es sencillamente, que la energía que ellos manejan a veces, no es precisamente la fe en que todo va a salir bien, no, porque si están sintonizados con el bien, la donación es cónsona para sufragar todos los gastos. Pero por desconfianza en sí mismos se llenan de dudas, y atraen lo que tienen en sus mentes.

TIBERIADES

Estando en Tierra Santa, específicamente en la Iglesia del Primado de San Pedro, a orillas del Lago de Tiberíades, donde Jesús le dijo a San Pedro: «Pedro, piedra eres. Sobre ti edificaré mi iglesia», tuve la bendición de estar frente a aquella Piedra Santa, la misma que presenció el Maestro Jesús, hace dos mil años.

De verdad, era demasiado para el alma tanta gloria. La energía que emerge de ella es inmensa. Uno se siente traspasado por algo que recorre el cuerpo y llega al corazón y en esos momentos comprendí que estaría destinado a vivir lleno de ese instante que no olvidaría jamás, porque estaba en aquel lugar recibiendo todo aquello, sin haber tenido un dólar, con un país en caos prácticamente. Pero a mi estado de conciencia, esa fatalidad no había llegado, esa nefasta energía no había tenido poder en mí, y estar en aquel lugar era la prueba más fehaciente, de que el bien es un estado de conciencia, y que necesitaba vivirlo en primera persona.

Al terminar la explicación de Rubén en la Iglesia del Primado, me atreví a tocar la piedra y decreté:

«Magna Presencia de Dios «Yo Soy» en mí, permite que los electrones del Maestro Jesús, y la Fe de Pedro en llevar y mantener la enseñanza de Jesús por el mundo, pasen a mi cuerpo, para que lo repotencien y que sea un portador de esa fe para siempre. Gracias Padre por que ya es un hecho. Amén» .

HAZAÑA

Al llegar desde España al aeropuerto de Tel Aviv, Rubén me dijo: «Te felicito. Estás aquí porque tuviste fe». Al terminar el viaje, nos encontrábamos en el aeropuerto de Tel Aviv con destino a Madrid. Era una madrugada colapsada por todos los turistas que teníamos que ser sometidos nuevamente al interrogatorio riguroso de rutina, de la policía israelí; y observando cómo le abrían las maletas a las personas, pensé nuevamente y hasta me parecía una hazaña el haber logrado ese magno viaje sin haber tenido un dólar, donde fui tan amado, cuidado y lo mejor aún, no me faltó dinero nunca. « ¡Que grande es la Provisión Divina, que grande es la fe».

COMPROMISO

Sin dudas, había adquirido un compromiso con la humanidad: contarles a todos lo sucedido y hacerlo enseñanza pública. Y el Nazareno que me perdone, pero yo, al igual que otros devotos, le digo que cuando vea una apariencia cerca de mí, la asuma, la absorba para siempre y la transforme en Luz ; porque si los problemas tienen hábitat, es en la mente de la gente y en verdad les digo, todo es cuestión de fe. Tú también le puedes encomendar al Nazareno, que absorba todos tus problemas y los resuelva con el siguiente decreto:

Magna Presencia de Dios «Yo Soy», Amado Nazareno de San Pablo recoge todos los obstáculos, conflictos, depresiones, enfermedades, y limitaciones en mi mundo ahora mismo, y derrama sobre este país tu ilimitada radiación de opulencia, salud, bienestar, libertad, seguridad.

Gracias Padre porque así es....... Amén, Amén, Amén...........

Miguel Martínez