SIN MENTIRAS

El retomar la expansión de la Luz por toda Venezuela, cada vez se intensificaba más. Las conferencias de Rubén en el estado Lara, específicamente Barquisimeto, ya estaban pautadas, y tan sólo teníamos un mes para la pegatina de la propaganda. Dos discípulos entusiastas y con la mejor disposición, asumieron ir al lugar a realizar la importante labor, como es la convocatoria al evento. Terminada la reunión de grupo interno, asumí llevarlos a la Terminal de la Bandera, para tomar el vehículo rumbo al lugar. Ya los jóvenes se encontraban en Barquisimeto, visitando las emisoras de radio y televisión, anunciando las clases que se dictarían en la logia Masónica.

Igualmente la pegatina fue un verdadero éxito. Las personas al detenerse a leer la propaganda por las calles de la ciudad, manifestaban su interés por las conferencias, dando gracias al Padre por permitirles recibir la instrucción después de tanto tiempo sin visita de un facilitador de Metafísica.

Barquisimeto es una ciudad de Rayo Blanco, esto quiere decir que la Llama de la Purificación se activa para toda persona consciente de Ella. Por fin ya el trabajo estaba listo y llenos de inmensa alegría los facilitadotes llamaron para Caracas expresando todo lo bien que había salido la visita al lugar y la receptividad de los barquisimetanos por la Enseñanza.

A lo que les dije: «Gracias Padre por tan valiosa colaboración. Descansen un poco y vénganse tranquilos».

Al colgar el teléfono serían aproximadamente como las cuatro de la tarde, por lo tanto a las 11pm ya estarían de retorno en sus hogares armónicamente.

Ya eran las nueve de la noche, cuando de pronto sonó el teléfono. Para mi sorpresa eran los facilitadotes que me anunciaban que habían tenido una apariencia de problema, pero que no me preocupara, que a la brevedad posible sería resuelta. No conforme con lo que me decían por teléfono, insistí en que algo me estaban ocultando, a lo que ellos respondieron: «No le des mente al asunto, quédate tranquilo, que en veinte minutos te llamamos»

A la hora me llamaron nuevamente alarmados y llenos de angustia, porque el bus en el que habían decidido venirse para Caracas, se había accidentado en la carretera y no hallaban qué hacer, porque el chofer se había dado a la fuga dejándolos botados en el lugar, una zona muy peligrosa por los robos y por el exceso de velocidad de los conductores.

Al ellos contarme lo sucedido no lo podía creer, porque cuando unos seres se disponen a realizar el trabajo de los Maestros asumiéndolo en beneficio de la humanidad, se les designa una Divina Protección, donde los mismísimos ángeles, y la Guardiana Silenciosa del lugar se comprometen a dispensar para ellos todo lo necesario para la expansión, por supuesto, dispuestos a cobijar y guiar los pasos de los instructores, generándoles todo el bien necesario para realizar el trabajo de la Luz. Por tal razón, no podía entender que estuvieran enfrentando ningún tipo de apariencia.

No obstante, ante los acontecimientos no los reproché, por el contrario les transmití un gran positivismo, recordándoles, el poder del decreto y la afirmación. Pasaría aproximadamente media hora cuando llamaron nuevamente al teléfono notificando que ya no hallaban qué hacer para regresar, que lo único que lograban ver de lejos, era una gruta pequeña con una Virgen, a lo que inmediatamente les dije: «Vayan e invoquen a la Madre María para que los ayude, ya que habían logrado parar un bus privado que llevaba puestos libres y el conductor les dijo: «No pienso ayudarlos; busquen otra forma de resolverse». Todo esto hacía que comprendiera que algo extraño estaba ocurriendo, y si de algo estaba seguro, era que lo que vivían no era nada normal.

Por eso les sugerí que invocaran a la Madre María y decretaron:

«AMADÍSIMA MADRE MARÍA: VEN, ASUME ESTA SITUACIÓN, ENVIÁNDONOS UN VEHÍCULO PURO Y PERFECTO QUE NOS LLEVE DE RETORNO A CASA.»

Habrían pasado unos quince minutos cuando se detuvo un vehículo de carga pesada y el chofer observando a los instructores fijamente a los ojos les dijo: «Los voy a llevar porque se les ve que son gente buena; de resto no me atrevería a subirlos al camión, porque por esta zona lo que hay son ladrones y criminales».

Por fin ya estaban montados en el vehículo, uno sentado en las piernas del otro porque solamente disponían de un puesto. Para sorpresa de ellos, el karma negativo generado por ellos, no había terminado. El conductor de la góndola solamente podía llevarlos hasta la autopista de Valencia a unas tres horas de Caracas, y sin poder hacer más nada por los instructores, el chofer les comunicó: « En la próxima esquina los tengo que dejar porque llevo una ruta diferente a la de ustedes».

Estos jóvenes se querían como morir. Tenían que quedarse en plena autopista donde los autos y los camiones de carga pesada van conduciendo a muy alta velocidad. Sin dudas, que estas almas se estaban depurando de algo muy fuerte, porque cuando se alteran las leyes espirituales en un lugar con radiación del Rayo Blanco, no se puede salir del lugar sin antes purificarse de la negatividad.

De repente suena el teléfono nuevamente y eran ellos llorando, invadidos por un pánico terrible y ya sin saber qué hacer. Estaban decididos a cruzar la autopista, ó sea, a someterse a la guillotina más terrible del lugar, donde todo aquel que lo había intentado no había quedado con vida para contarlo. Cuando hice conciencia del asunto, les dije: «Ustedes tienen que haber desatado una energía discordante, porque sólo de esa forma podían alterarse las cosas».

Ellos respondieron: «Estando en la terminal de Barquisimeto rumbo a Caracas, un bus se detuvo delante de nosotros y el conductor nos dijo: «Para dónde van ustedes?», a lo que nosotros respondimos «Para Caracas», y él viéndonos fijamente a los ojos con un rostro totalmente oscuro nos dijo: «Los llevo con tan sólo una condición: que cuando se monten otros pasajeros les digan que llegan hasta Valencia nada más, que no voy para Caracas, pero ustedes no se preocupen que yo igualmente los llevo a su destino».

Esto era mentira. Lo que el chofer deseaba era montarlos y luego quitarles el dinero y propiciar un descontrol del vehículo, para así bajarlos del bus y dejarlos botados en el peor lugar como lo había hecho. Sin dudas que esta energía era una fuerza siniestra desatada por la falta de discernimiento.

Al oír aquella narración no lo podía creer y les dije: «Intuía que habían alterado las cosas; al ustedes mentir, los ángeles de la protección se tenían que alejar de ustedes, por eso han vivido toda esa odisea para llegar hasta Valencia». Entonces ellos respondieron: «¿Y ahora qué hacemos?» Les respondí: «No se les ocurra cruzar la autopista; es muy riesgoso. Tan sólo reconozcan su mentira y erradíquenla ya para siempre; no vuelvan a mentir nunca más. La mentira es el cáncer del alma. Cada vez que mienten se conectan con toda la energía de mentira del planeta, y si no la disuelven sacando la más mínima partícula de mentira de su conciencia, tendrán que vivir el terror del umbral, o lo que es el lingancharira, que no es otra cosa que toda la maldad construida a través de la mentira, de la calificación, condenación de toda la humanidad.

Por eso, han tenido que pasar por esos momentos tan difíciles, ya que es la única manera que tienen para purificarse de toda esa falsedad que desataron al mentir. Más bien denle las gracias al Padre porque lo han asimilado, aunque haya sido con lágrimas y angustia.

Tengan presente que cada vez que mienten, la energía de la verdad desaparece, y cuando la invocan como lo hicieron anteriormente, ella, por causa y efecto, no responde hasta que no regrese a ustedes para hacerles comprender las cosas, pulverizando toda la energía de mentira que hayan generado. Fundamentalmente los estudiantes deben estar verdaderamente claros, en no actuar inconscientemente, porque la ley igualmente se activará y regresará mucho más rápido, que si la activara un neófito en la materia.

Por eso, no debes mentir para que no complicar tu mundo. La mentira sólo trae como consecuencia el obstruir el libre canal de la Energía Divina, llevándote a los más desgarrantes sufrimientos, y en algunos casos, a que las personas más cercanas a ti pierdan lo más preciado en una relación como es: la credibilidad en tus palabras y actuaciones y lo peor de todo, la confianza.» Y para terminar con la conversación les dije:

«Hagamos un decreto con la Verdad Divina de Dios: MAGNA PRESENCIA DE DIOS «YO SOY» BENDITA Y PODEROSA ENERGÍA DE LA VERDAD DEL RAYO VERDE CRISTAL, VEN Y TRASPASA MIS VEHÍCULOS INFERIORES, PARA QUE TODA ENERGÍA MAL CALIFICADA POR MÍ, CON MENTIRAS, TRAICIONES, ABUSOS Y TRANSGRESIONES A LA LEY, SEA CONVERTIDA EN PERFECTIBILIDAD EN EL DIARIO VIVIR. GRACIAS PADRE PORQUE ASÍ ES, AMÉN, AMÉN, AMÉN

Al ellos culminar su decreto, inmediatamente apareció un ángel, tal vez uno de los encargados de protegerlos en la realización de la expansión, en un flamante auto que se detuvo a sus pies diciéndoles: «¿A dónde van los señores?», a lo que ellos asombrados y con lágrimas en los ojos respondieron: «A la terminal de Valencia para tomar un bus que nos lleve a Caracas». Recuerda para siempre que si decides vivir en la Verdad, siempre aparecerá un ángel encarnado para llevarte en sus brazos en el camino del bien, la seguridad, protección, y firmeza que necesitas para jamás alterar los designios del Padre.

 

Miguel Martínez